El Viernes muestra la otra gran cara de la Semana Santa isleña

  • La gran procesión del Santo Entierro y sus representaciones cívico militares protagonizan los primeros momentos de una gran tarde. 

  • La jornada de la elegancia arranca con Desamparados en la plaza de San José

Comentarios 1

El Viernes Santo isleño, con toda su elegancia, con toda su solera, con toda su sobriedad y con toda su personalidad se ha desplegado a lo largo de la calle Real con la Gran Procesión. La hermandad del Santo Entierro y su característico cortejo cívico-militar tras la urna del Santísimo Cristo Yacente, ha protagonizado los primeros momentos de la última tarde de procesiones en San Fernando. La hermandad ha adelantado este año un cuarto de hora su salida (lo ha hecho a las 18.45) para ser la segunda del día en pasar por la Carrera Oficial, un cambio que ha implicado también que Desamparados, la primera hermandad de esta jornada, volviera a salir de la antigua capilla de San José a las seis de la tarde.

El potente crucificado de Berraquero -una de sus tallas más espectaculares- ha dado el tono a la jornada al girarse en la plaza ante los ancianos de la residencia de San José. Ha sido el primer gran momento de una tarde reposada y distinta pero también llena de momentos sumamente cofrades. Porque la del Viernes, en La Isla, sigue siendo la gran tarde de las hermandades de Silencio.

Desde la Iglesia Mayor, la hermandad de la Soledad ha sido la encargada de poner el broche de oro a una gran jornada. A las ocho en punto el característico paso de la Virgen sola pisaba la plaza de la Iglesia para abrir la tarde en la Carrera Oficial.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios