Resurrección vespertina

  • La iglesia de San Antonio pone el epílogo con la imagen del Resucitado recorriendo la feligresía en el antiguo paso de misterio de Columna

El público se congregó a primera hora de la tarde de ayer en la plaza de San Antonio para ver salir a la imagen del Resucitado. El público se congregó a primera hora de la tarde de ayer en la plaza de San Antonio para ver salir a la imagen del Resucitado.

El público se congregó a primera hora de la tarde de ayer en la plaza de San Antonio para ver salir a la imagen del Resucitado. / jesús marín

¿cómo ve mejor el Resucitado, presidiendo el pontifical al mediodía en la Catedral y tras él regresando en procesión a San Antonio, incluso con el acompañamiento de todas las cofradías de la ciudad como ocurría antiguamente; o por la tarde en una procesión por el entorno de su sede? ¿Ve mejor el Resucitado entendido como la última cofradía de penitencia, con los hermanos vistiendo el hábito blanco con cinturón ancho de esparto que tiene definido la hermandad; o con los hermanos de paisano? Por ahora, la cofradía de la Resurrección parece establecerse en la segunda opción de estas preguntas: una procesión vespertina por el entorno de su sede canónica y sin hábitos en el cortejo. Así volvió a plantear la procesión en el día de ayer la hermandad que marca el ecuador del ciclo de penitenciales y de glorias.

Sí es cierto que la Resurrección ha ido paulatinamente adelantando la hora de salida, poniendo este año la cruz en San Antonio a las cuatro y media de la tarde. Frente a lo que el Consejo había comunicado, la cofradía no salió en dirección a Ancha, sino que tomó por Zaragoza para dar un pequeño rodeo por la feligresía (Benjumeda, Torre, Cervantes y San José). Un escueto cortejo en el que la única representación corporativa fue la de la cofradía del Prendimiento (sí había algún miembro de la Esclavitud del Santísimo en la presidencia) precedía a la imagen del Señor Resucitado, portado sobre el antiguo paso de misterio de Columna, que la cofradía ha dedicado a este titular.

La música de la agrupación Ecce Mater, que culminaba así la Semana Santa de su décimo aniversario, sonaba tras este último paso, elegantemente llevado por la cuadrilla confeccionada por Luis Rodríguez.

Previamente, a las doce del mediodía, se había celebrado en la Catedral el pontifical de Resurrección, que presidió el deán, Guillermo Domínguez Leonsegui, y al que asistieron varios representantes del mundo de las hermandades.

Con el titular de la Resurrección de nuevo en San Antonio, la Semana Santa se daba definitivamente por concluida. Sin túnicas y capirotes. En una procesión vespertina. Es tiempo ahora de limpiar la cera, desmontar los palcos instalados, limpiar la plata utilizada, colocar de nuevo todo milimétricamente en las vitrinas de las casas de hermandad, y guardar la túnica, hasta que despunte el mes de marzo del próximo año.

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