Luto y recogimiento en Santa Cruz

  • La Sagrada Urna y la Virgen de la Soledad protagonizan el único cortejo que hizo estación de penitencia ayer

Con un sol de justicia cayendo sobre Santa Cruz a las tres de la tarde inició ayer su procesionar por las calles gaditanas el Santo Entierro, la última de las hermandades que realiza estación de penitencia en la Catedral de la Semana Santa de Cádiz.

Mientras que la presencia de varios cruceros en el puerto provocó que fueran muchos los turistas que se acercaron hasta el Pópulo para ver -y grabar- en directo una procesión del Sur de España, en el interior del templo el fiscal iba organizando un cortejo que tiene su complejidad.

Abriendo la procesión caminaba la Banda Cristo de los Milagros de Sanlúcar de Barrameda, que empezó nada más cruzar el umbral del templo haciendo sonar los tambores destemplados. Posteriormente fueron saliendo los representantes de otras hermandades, muchas menos de las que debieran en una costumbre que está en pleno retroceso. El hermano mayor del Santo Entierro, Fernando Malines, agradeció a todos su presencia en el desfile del Cristo yacente.

Y tras ellos se colocaron las diferentes autoridades, entre ellos concejales como Teófila Martínez, Juan José Ortiz (PP) o Fran González y Victoria Rodríguez (PSOE). Un poco más atrás también el subdelegado del Gobierno, Agustín Muñoz; el presidente de la Audiencia Provincial, Manuel Estrella; el coronel de la Comandancia de la Guardia Civil de Cádiz, Alfonso Rodríguez Castillo, representantes de diferentes colegios profesionales, de la Policía Local de Cádiz, Policía Nacional o de la flota naval.

El capataz que dirige a los diez hombres que empujan la Sagrada Urna fue ordenando las diferentes maniobras para que esta fuera bajando las empedradas calles de Santa Cruz en dirección a la Catedral, donde se incorporaron al cortejo miembros del Consejo de Hermandades. Mientras salía la Banda de Música Julián Cerdán de Sanlúcar interpretó la marcha Ha muerto.

Este año se cumplen 425 años de la fundación de la cofradía del Santo Entierro, cuyo cristo es uno de los más antiguos de la Semana Santa gaditana, de hecho su talla la realizó el imaginero Francisco de Villegas en 1624.

Tras la salida del Cristo fueron formando las secciones de la Virgen, mientras la banda sanluqueña interpretaba magníficamente Llora tu soledad. La salida del segundo paso fue complicada por su altura, y los cargadores de la parte trasera tuvieron que sufrir muchísimo para que la cruz que acompaña a la dolorosa pasara finalmente bajo la puerta de la iglesia.

A pesar de la hora y de las altas temperaturas, habían muchísimas personas esperando para ver el paso de un sobrio cortejo, que en esos momentos enfilaba ya la plaza de Fray Félix a los acordes de dos marchas clásicas: Virgen del Valle y Sevilla cofradiera, en los que la banda sanluqueña Julián Cerdán daba una vez más muestras de su maestría. En la plaza de la Catedral también había multitud de personas esperando a la Sagrada Urna, una de las joyas del patrimonio de esta ciudad.

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