Domingo de Ramos en Chiclana

La Borriquita se luce en Chiclana

  • El cielo aguantó pese a los nubarrones

Salida de Cristo Rey de la capilla de La Salle. Salida de Cristo Rey de la capilla de La Salle.

Salida de Cristo Rey de la capilla de La Salle. / Sonia Ramos

La Hermandad de la Borriquita dio paso un año más a la Semana Santa chiclanera en una jornada en la que surgieron dudas a primeras horas de la mañana cuando la lluvia hizo acto de presencia. No obstante, conforme fue avanzado el día se fueron despejando dudas, pese a que aún se podían vislumbrar nubarrones por la tarde. Pero los partes meteorológicos jugaban a favor y, finalmente, la procesión pudo realizar su recorrido.

Así, a las cinco de la tarde, hora de la salida del cortejo procesional, lucía el sol y ya se concentraba la gente frente a la capilla de Nuestra Señora de la Estrella de la Salle para ver desfilar la primera procesión de la localidad.

La Banda de Cornetas y Tambores de Humildad y Paciencia de Chiclana abría camino a la Cruz de Guía, momento en el que el público aplaudía como signo de bienvenida a la Hermandad de la Borriquita y a la Semana Santa de la localidad.

Tras la Cruz de Guía, casi 200 niños y niñas ataviados de hebreos se incorporaban al desfile, mientras que poco más tarde hizo aparición Cristo Rey sentando sobre una pollina mientras sonaban el himno de España y los aplausos de los asistentes en estos primeros instantes de la procesión. El paso de misterio iba escoltado por la Agrupación Musical del Santísimo Cristo de Columna y Lágrimas de Baeza (Jaén). Pero antes, en la capilla, el pregonero de la Semana Santa de Chiclana, José Manuel Lechuga, se dirigía a los costaleros del paso del Cristo Rey que dedicaran la primera ‘levantá’ a la Semana Santa chiclanera y a todos los niños del colegio de La Salle.

Seguidamente, le tocó el turno a Nuestra Señora de la Estrella en un paso decorado con rosas blancas y orquídeas, cuya presencia ante el público también fue recompensada con aplausos, bajo los sones de la Banda de Música de la Estrella de Puerto Real.

De esta manera comenzaba a procesionar la Hermandad de la Borriquita bajo un cielo con sol pero a veces encapotado por la existencia de alguna que otra nube y en ocasiones con rachas de un molesto viento. Pero todo parecía predestinado a que el Domingo de Ramos iba a transcurrir con buen pie y, al fin y al cabo, la climatología fue hasta cierto punto benevolente, ya que por fortuna se pudo disfrutar de una jornada sin sobresaltos meteorológicos, pero con la vista puesta en el cielo.

Aunque el inicio de la procesión estuvo acompañado por menos público que en otras ocasiones, también es cierto que por momentos aumentaba el número de personas por las distintas calles que recorrió el cortejo procesional. De hecho, en algunas zona del itinerario se acumulaba la gente para ver de cerca los pasos como son los casos de la calle Fierro, Padre Añeto en la confluencia de Gravina con Botica.

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