¿El Aguador en San Juan de Dios?

  • Según una crónica del año 1893 Columna tuvo antes otro titular que recibe culto junto al Ayuntamiento

Es el Aguador porque la historia le ha colocado ese apelativo. El Aguaó en el tono coloquial que adquiere en la acera cada vez que sale a la calle. El titular de la cofradía de Columna se ganó esta característica a través de la historia, las crónicas y algo de leyenda en torno a los efectos que sus salidas provocaban en los cielos para que regresara la lluvia. Tanto, que hace tan solo unos meses la junta de gobierno aprobó celebrar un culto -en principio externo, aunque al final se optó por hacerlo dentro de San Antonio- para volver a pedir por su mediación para acabar con la sequía que empezaba a ser preocupante en la ciudad y su entorno.

¿Pero qué ocurriría si esa condición de Aguador realmente la tuviera otra talla distinta a la de la imagen de Pimentel que recibe culto en San Antonio?

Según el artículo, la imagen se quedó en San Juan de Dios tras refugiarse en una salida

Eso es precisamente lo que trasladaba hace 125 años este periódico en sus páginas de Cuaresma. Haciendo referencia a los "pormenores que contiene el opúsculo titulado Semana Santa en Cádiz", Diario de Cádiz recogía que la cofradía de Columna tenía una imagen primitiva que "de resultas de haber salido en procesión de rogativas tuvo que refugiarse a causa de la abundante lluvia que cayó en la iglesia de San Juan de Dios donde los frailes se quedaron con ella por haber podido salir dentro del tiempo prescrito, y le dedicaron un altar y le costearon una columna de plata". "Existe una creencia piadosa de que el Señor de la Columna es abogado contra la sequía y desde tiempos muy lejanos se le saca procesionalmente en épocas de esta calamidad. Dícese por tradición que siempre que ha salido esta efigie en rogativas ha empezado a llover inmediatamente, y por eso el vulgo con su sencillez le llama el Aguador", explica la información referida a Columna.

Según esta pieza del Diario de marzo de 1893, El Aguador sería realmente la talla de Columna que hoy en día recibe culto en la iglesia de San Juan de Dios y que es propiedad de la hermandad de la Santa Caridad. Pero a día de hoy parece del todo imposible que pudiera darse una situación así, apreciándose varias imprecisiones en el texto.

Francisco de Villegas es el autor al que está atribuida la imagen de Columna de San Juan de Dios, y ciertamente es contemporáneo de Jacinto Pimentel, autor del titular de la cofradía. Este último dato quedó atestiguado y documentado en los años 90; como también está claro que la cofradía de San Antonio se fundó en 1660 y que enseguida le encargó a Pimentel la hechura del Cristo, que se bendijo al año siguiente. Por tanto, se aleja bastante la posibilidad de que la cofradía rindiera culto a otro Cristo primitivo de la Columna.

Por otro lado, está también documentado que Villegas -conocido en Cádiz por el Cristo yacente del Santo Entierro y por el Señor de la Salud de Cigarreras, también atribuido a su gubia- estuvo trabajando para la iglesia de San Juan de Dios, siendo suyo por ejemplo el santo que hoy preside el retablo del lado del Evangelio que sostiene la cúpula central de la iglesia. Por tanto, es de esperar -aunque no esté certificado- que realizara también este Cristo de Columna para la Santa Caridad. Además, las inscripciones en la columna de playa que tiene la talla de San Juan de Dios desmentiría que los frailes la costearon, al figurar dos donantes (Agustín Biguer y Antonio de León) que la financiaron en 1684.

Otra curiosidad que refiere el artículo de hace un siglo y cuarto es esa especie de leyenda urbana que establecía que si una imagen se refugiaba en una iglesia y no salía de allí en un tiempo determinado, la imagen pasaba a ser propiedad de esa iglesia. Es precisamente esa fórmula no escrita -o localizada hasta la fecha en ningún documento- la que hubiera propiciado que el Aguador originario recibiera culto en San Juan de Dios y no en San Antonio.

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