solidaridad

"Nuestro testimonio en la AECC anima"

  • Mercedes Cortina acaba de cumplir cinco años al frente de la delegación local de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC)

  • "He recibido más de lo que he dado", afirma

Mercedes Cortina, presidenta de la delegación local de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC). Mercedes Cortina, presidenta de la delegación local de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC).

Mercedes Cortina, presidenta de la delegación local de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC). / Román Ríos

La característica cruz verde de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) señala el lugar en plena calle Real, a escasos metros de la Alameda. Allí se emplaza desde hace ya bastantes años la sede de la delegación local. Sus puertas están abiertas todos los días para todos, para cualquier cosa. "Y llega de todo", explica Mercedes Cortina, que acaba de cumplir cinco años al frente de la entidad. Acuden familiares, personas con miedo, con muchas dudas... "Y sobre todo llegan perdidos, completamente desorientados", explica. Cada día pueden llegar a atenderse entre cinco y seis personas. Así que solo hay que hacer cuentas para hacerse una idea del alcance de la labor solidaria de este colectivo en San Fernando.

Ahí entra en juego el papel de la AECC que en el caso isleño se lleva a cabo desde la década de los 80. Es, de hecho, una de las asociaciones de ayuda mutua más antiguas que existe en la localidad. Apoyo y ayuda, asesoramiento y acompañamiento, información y prevención, ayuda psicológica, fisioterapia... Es la puerta que se abre a los enfermos de cáncer y a sus familiares y gente más cercana, a menudo en los momentos más complicados y difíciles. "Es duro", admite la presidenta de la delegación local de la AECC. Por eso funciona el hecho de que se encuentren cara a cara con una persona que ya ha recorrido ese camino."Es fundamental, ese testimonio a la gente le sirve mucho, le anima", admite.

Es algo parecido a lo que ocurre con los talleres de manualidades que llevan a cabo toda la semana, una actividad aparentemente frívola cuando se habla de cáncer que, sin embargo, tiene un efecto balsámico entre sus participantes. "Tiene un sentido, que se conozcan, que hablen, que compartan, que se animen entre ellas... Y además, claro, las obliga a salir de casa", cuenta Mercedes Cortina, que apunta también el apoyo psicológico que se brinda a enfermos y familiares y las sesiones de fisioterapia (en la provincia, se calcula que la AECC realiza entre 5.000 y 6.000 al año) que se llevan a cabo en la sede de la calle Real, además del voluntariado que se ejerce tanto en la sede como físicamente en el hospital.

En la delegación local de la AECC casi todas son mujeres. No es exclusivo pero el cáncer de mama encabeza el ranking. Esta semana, de hecho, se han sumado con entusiasmo a la campaña que la AECC ha puesto en marcha en toda España con motivo del Día Mundial contra el Cáncer de Colón. La prevención es una de las claves de la asociación. "Y hemos conseguido que la cosa cambie mucho en estos años. Hoy día la gente es mucho más consciente, está más informada, se preocupa más, va enseguida al médico", afirma.

A la AECC casi siempre se llega tras haber plantado batalla al cáncer. "Yo decidí meterme en esto para devolver al menos una parte de todo lo que había recibido", reconoce Mercedes Cortina, que por dos veces ha tenido que lidiar con el cáncer de mama. Antes ejercía la docencia. Durante años fue la directora de Infantil y Primaria de la Compañía de María. El balance que hace de su trayectoria en el voluntariado no puede ser mejor. "Ha sido muy positivo, muy gratificante. Le aseguro que he recibido más de lo que he dado. Además, las vivencias que se comparten de la gente te hacen ver a menudo que lo tuyo no es nada. Es duro, por supuesto, pero yo he tenido la suerte de tener siempre un gran apoyo familiar. Aquí te encuentras con que eso no siempre ocurre, con que hay gente que no tiene ese apoyo para sobrellevar la enfermedad o que encima tiene dificultades económicas...". Y ahí, claro, está la AECC, para intentar suplir en la medida de lo posible esas ausencias. En todo caso, al hablar de voluntariado, reconoce que a La Isla, en general, "le cuesta arrancar". Eso sí, "cuando lo hace, cuando uno consigue que lo haga, lo da todo".

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