El centro de recepción del Castillo recibe estos días sus últimos retoques

  • El módulo provisional está listo a falta de la acometida de la instalación eléctrica y de alcantarillado, así como la colocación del equipamiento para exposición y salas

Su aspecto exterior es impecable aunque por dentro aún está vacío. Es el centro de recepción del majestuoso Castillo de San Romualdo, que aguarda expectante a que sus habitáculos sean ocupados por el equipamiento correspondiente. En uno de los laterales del solar de la plaza de las Vacas, frente a la calle Mariana Pineda, se erige ya el módulo de diez piezas que comenzará a funcionar a comienzos de año. Tendrá dos funciones principales, la primera de ellas, expositora y de difusión y la segunda, zona de trabajo para los profesionales de la intervención de reforma.

De esta manera, tras la instalación de una placa de cemento de unos 150 metros cuadrados que sirve de base a la construcción, el siguiente paso de la empresa encargada de la actuación, Acrisur, fue la colocación de estas piezas a modo de rompecabezas, distribuidas en dos filas de cinco y conectados entre sí. En total, seis habitáculos para los que hay designadas ya distintas actividades y que por el momento permanecen diáfanos. Lo que sí se ultimará en estos días es la instalación eléctrica con la conexión de luz y el alcantarillado.

Así, un tercio de estos 150 metros cuadrados se destinará a la sala de audiovisuales, que contará con una capacidad para más de medio centenar de visitantes. Otra zona menor, de unos 25 metros cuadrados, acogerá la sala de exposiciones, en la que los asistentes podrán disfrutar de explicaciones pormenorizadas de la intervención, a través del mismo conjunto de paneles que se utilizó en la carpa provisional Abierto por obras.

Este conjunto de paneles fue realizado y revisado por los propios responsables de la actuación, como Antonio Sáez -además subdirector del Museo Histórico- o la arqueóloga Raquel Utrera. Un exponente también de este trabajo puede visitarse en el Museo Histórico, en el que se ha colocado ya una vitrina con un recorrido histórico de los hallazgos.

Pero además de estas dos áreas de difusión cultural, el centro de recepción cuenta con un despacho, una sala de reuniones, un aseo y un almacén. Será, en definitiva, un pequeño punto de trabajo, provisional pero cercano, situado a pie de obra.

El objetivo de este centro de recepción, aseguraba el segundo teniente de alcalde, Manuel Prado, es darle al Castillo la relevancia que merece a través del conocimiento de su historia y descubrimientos. Por el momento no hay fecha exacta fijada para la apertura del mismo, ni se ha decidido si costará o no dinero al visitante.

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