Los grupos municipales rehuyen de las oficinas de la Casa de la Cultura

  • Solo uno -el andalucista- utiliza estas dependencias a las que se trasladaron forzosamente en 2013

Solo uno de los cinco grupos municipales que integran en la actualidad la Corporación Municipal -el andalucista- hace uso con regularidad de las oficinas que tienen habilitadas en la Casa de la Cultura de la calle Gravina, a la que fueron forzosamente trasladados -y no sin polémica- en marzo de 2013.

El realojo de estas dependencias municipales, que el anterior gobierno llevó a cabo por decreto y en contra de la opinión unánime de la oposición, ha demostrado con el tiempo ser un rotundo fracaso. A nadie -a ninguna sigla- convence esta ubicación, principalmente por su lejanía de la Alcaldía, que es el foco principal de la actividad municipal. Pero también por las carencias que arrastran las instalaciones ofrecidas como alternativa. Y la prueba más evidente son las puertas cerradas con llave de una y otra oficina que los ciudadanos que se acerquen cualquier día de la semana encontrarán en la planta superior de la Casa de la Cultura. Nadie, a excepción de los andalucistas, las utiliza. Las dependencias de los grupos municipales podría decirse que no existen. En lo que va de mandato prácticamente no han sido ocupadas ni han registrado actividad.

El gobierno actual ha intentado sin éxito reunir a los grupos en el edificio del Museo

Una y otra formación -hasta el propio PP, que en su día impulsó el traslado a la Casa de la Cultura- han optado por llevarse el trabajo a casa. Es decir, por dar cobertura a la labor de sus grupos municipales desde sus respectivas sedes porque, a la postre, resulta lo más eficiente. Así lo hace también Ciudadanos -que incluso especifica con un letrero en la puerta de su local de la calle Real que allí se encuentra el grupo municipal de la formación naranja- y Sí se puede San Fernando, que de hecho estrenó una nueva sede en las próximidades de Capitanía a finales de 2015.

El traslado de los grupos desde la sede de la Alcaldía, que el gobierno municipal justificó en la necesidad de dar cabida a las dependencias del nuevo órgano de contratación cuya creación se había impulsado, desató una agria polémica hace ahora cuatro años ya que la oposición en bloque recriminó al ejecutivo la falta de consenso con la que se había adoptado una decisión que para ellos tenía otro trasfondo: la firme intención de apartarlos lo máximo posible de la Alcaldía-Presidencia, el lugar donde se cuece la política municipal, desde donde se accede con más facilidad a expedientes, donde se puede consultar directamente a los técnicos municipales, donde se está cerca de la gestión del gobierno...

Con el cambio de gobierno tras las elecciones municipales de 2015 llegaron nuevos planes. Poco tardó la alcaldesa, Patricia Cavada, en anunciar su intención de reagrupar a los grupos municipales y a la Alcaldía-Presidencia en unas nuevas dependencias municipales: la finca de la calle Real que ocupaba el Museo, que a su vez se trasladaría al Castillo de San Romualdo siguiendo el compromiso adquirido en su programa electoral.

No obstante, tampoco está medida resultó del agrado de los grupos de la oposición. Es más, todos se posicionaron abiertamente en contra de ella en el pleno. El realojo del Museo en el Castillo se consumó en el pasado mes de enero, si bien la adecuación del inmueble de la calle Real está todavía pendiente de la instalación de las conexiones de voz y datos sin las que la administración local no puede operar en este nuevo emplazamiento al que también se ha previsto trasladar los servicios generales del Ayuntamiento y la oficina de atención al ciudadano.

La ejecución de estos trabajos, de hecho, se ha frenado por un informe contrario de Intervención que ha suscitado discrepancias entre los técnicos municipales sobre la forma de afrontar esta actuación. Tanto es así que, ante el tiempo que ha transcurrido y cercano ya el ecuador del mandato, el gobierno municipal sopesa ahora dar marcha atrás en este traslado habida cuenta de los muchos inconvenientes que acarrea. Eso supondrá que para reunir de nuevo a las oficinas de los grupos con la Alcaldía habrá que esperar a que concluya la rehabilitación del Ayuntamiento. Entre tanto, y aunque los grupos tienen a su disposición las instalaciones de la Casa de la Cultura, toda apunta a que se mantendrá la situación actual.

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