La intensa lluvia deja desperfectos en algunos puntos de la ciudad

  • Los bomberos actúan durante la noche y la mañana de ayer en tres ocasiones en los dos puntos negros de la ciudad, la zona de Buen Pastor y la barriada Bazán

Las intensas precipitaciones que ha sufrido la ciudad en estas últimas semanas han provocado numerosos desperfectos en algunas zonas, especialmente en aquellos tramos donde se han realizado algunas de las obras acogidas al Fondo Estatal de Inversión Local, en las que la lluvia no ha permitido a los materiales consolidarse en el terreno. Consecuencia de ello son por ejemplo diversos huecos que han aparecido en el firme. Entre los más llamativos, por ejemplo, se encuentra el de la calle General Pujales a la altura de un supermercado, que ha obligado a los servicios municipales a vallar la zona para no ser transitada. Fruto de este vallado es la invasión constante de los vehículos del carril contrario al que se encuentra el hueco. Desperfectos también aparecen en la calle Real en la confluencia con Sánchez Cerquero, donde una losa mal asentada y ya rota entraña un cierto peligro. Pero es que además la lluvia ha convertido en un lodazal algunas áreas de aparcamiento -de las pocas que quedan en el centro- , como la del molino de mareas del Zaporito o una explanada en la Ronda del Estero.

La lluvia no da tregua en la ciudad en unas fiestas que en la noche del lunes al martes y en la primera hora del martes tuvo que requerir de la intervención del servicio de bomberos. Las dos primeras se produjeron en la zona de Buen Pastor. Una, poco después de las diez, tras una tromba de agua en la que incluso cayó granizo. Fueron dos vehículos de bomberos y cuatro efectivos, aunque finalmente no tuvieron que intervenir. Cerca ya de las doce de la noche, en la misma vía a la altura del número 37, los bomberos volvieron a acudir, en este caso dos y un sólo vehículo. Tampoco tuvieron que intervenir en una actuación que finalizó pasadas las doce de la noche.

Ya a primera hora de la mañana, en otra de las zonas que más sufren las inclemencias del tiempo, la barriada Bazán, fueron reclamados los servicios de bomberos en torno a las ocho de la mañana en una salida que duró hasta las diez y que contó con dos efectivos y un vehículo. En los tres casos los avisos se produjeron por inundaciones en la vía pública.

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