Las cofradías realzan de nuevo la festividad de la Inmaculada

  • Los besamanos de Piedad y Amargura y el pregón del Buen Fin centraron la jornada

La jornada que la Iglesia Católica dedica a la festividad de la Inmaculada Concepción de María Santísima comenzó en La Isla con una eucaristía a las once de la mañana en la parroquia del barrio de la Casería -que lleva por nombre el de esta advocación mariana- y que ofició su nuevo párroco, el padre Bernard. A su conclusión, tuvo lugar por la feligresía una procesión con la imagen titular de la parroquia.

Mientras, en la parroquia de San José Artesano, la hermandad del Prendimiento realizaba la función en honor de su titular, María Santísima del Buen Fin, tras la que se desarrolló el pregón a la dolorosa parqueña, a cargo del cargador isleño José Luis Cordero Collantes.

Durante la jornada de ayer, además de estos actos, estuvieron expuestas en devoto besamano las dolorosas de las hermandades de Afligidos y Misericordia. En el caso de la hermandad del Lunes Santo, un soberbio montaje en el altar principal de la parroquia del Santo Cristo, daba la bienvenida a los cofrades que pasaron ante María Santísima de la Amargura. El montaje, en el que destacaba el Sinelabe de la hermandad colocado en la parte más alta del mismo y acompañado de dos de los ángeles que figuran en las esquinas del paso de misterio de la hermandad, se remataba con un elaborado diseño compuesto por telas adamascadas en tonalidades celestes, piezas de candelería y un cuidado acompañamiento floral.

Por su parte, la hermandad de Nuestro Padre Jesús de la Misericordia, celebró su ya tradicional función en honor a su titular, María Santísima de la Piedad. La celebración, oficiada por el carmelita Francisco Berbell Sanblas, provincial de los Carmelitas Descalzos de Andalucía, sirvió a su vez como clausura del cincuentenario fundacional de la cofradía. Durante esta ceremonia, se realizó la bendición del nuevo sobretecho de palio para la dolorosa de esta corporación, ya expuesto durante el pasado encuentro de hermandades. También ayer se bendijeron dos nuevos retablos cerámicos colocados en la fachada de la casa de hermandad, en la calle San Dimas. Y la hermandad de Medinaceli, en la Iglesia Mayor, abrió el año de gracia dedicado a la Eucaristía durante la función votiva. Los titulares se situaron para la ocasión bajo el altar de San Miguel.

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