Un adulterio que da las claves del amor, la vida y el inevitable paso del tiempo

  • La comedia protagonizada por María Luisa Merlo y Pedro Civera atrapó al público del Teatro

Una pareja que una vez al año se encuentra en un hotel de Tenerife para cometer adulterio. Éste es el hilo conductor de Un adulterio... casi decente, magníficamente traída a escena por los veteranos María Luisa Merlo y Pedro Civera, y que el fin de semana desembarcó en el Real Teatro de Las Cortes. Un argumento que a primera impresión podría parecer frívolo pero las apariencias engañan, porque cuando el adulterio perdura a lo largo de más de dos décadas... se convierte en algo casi decente.

El autor de la obra, Bernard Slade, es conocido también por otros grandes éxitos como Tribune, con Jack Lemon, o Romantic comedy, con Mia Farrow.

Lo cierto es que una comedia tan sutil y perspicaz requiere de unos actores de la talla de Merlo y Civera, unos elefantes de la interpretación ya que en las tablas se crecen por momentos hasta hacerse enormes al final y dan ejemplo de contención y experiencia.

La historia, un cuento a ratos realista a ratos utópico para entretenerse, sonreírse y sobre todo emocionarse, expone el binomio romanticismo-pragmatismo y lo lleva a sus últimas consecuencias.

Una obra que derrocha ternura a raudales y que logró atrapar, entre risas y momentos incongruentes, al respetable del Teatro de Las Cortes, inclinado ya de por sí a las comedias costumbristas y disparatadas con personajes de la talla y popularidad de Merlo.

La sorpresa para los menos informados fue la aparición de un hijo de la actriz, Juan Carlos Larrañaga -más conocido como Kako-, que pese a sus múltiples intervenciones en obras de teatro y series de televisión, ésta es la primera vez que comparte escenario con su madre.

Cierra el equipo otro director de extensa trayectoria a sus espaldas, Jaime Azpilicueta.

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