El Terrat Pack con el Bicentenario

  • El espectáculo de Buenafuente, Corbacho, el Follonero y Berto arranca la carcajada y el aplauso del público congregado en el Pabellón de Bahía Sur

Comentarios 4

Risas, risas y más risas. Y también aplausos. Ésa fue la reacción del público al espectáculo que el Terrat trajo el sábado a San Fernando. Un público de isleños y ciudadanos de otras localidades cercanas que respondieron al humor de Buenafuente, Corbacho, el Follonero y Berto. Los cuatro hicieron uso de su libertad de expresión, para en clave de humor, contar historias dirigidas hasta el surrealismo, marcadas por la inteligencia de cada uno de los monologuistas que se tiraron al ruedo para buscar la complicidad de los asistentes al pabellón deportivo de Bahía Sur, acondicionado para la ocasión.

El Terrat Pack se presenta en un escenario sobrio, negro, con un logo con la denominación al fondo. Parece que no quieren que nada desvíe la atención de lo que cuentan: que si la abuela de Berto era una gran fingidora de enfermedades, cotilleos sobre Buenafuente, la actuación de un cura en un funeral, que si los reconocen por la calle, que vayas preguntas les hacen la gente. Mezclan unos temas con otros, llevan al esperpento escenas cotidianas de la vida e insisten en lo estrambótico, lo absurdo.

Todos reconocen de qué hablan, pero nadie espera su salida final. La que provoca la carcajada e incluso las lágrimas ante la impotencia por no poder controlar la risa. Cada uno ofrece su propio humor, pero todos bañados de inteligencia. Decía Andreu Buenafuente en la rueda de prensa previa que podían denominarlo "humor a la catalana", mejor que humor catalán, porque aunque influye el origen del cómico, humorista, comediante o comunicador, realmente queda el sentido común y la experiencia de cada uno.

"El humor lo define el receptor", señaló. Su respuesta el sábado por la noche no deja lugar a dudas de que se trataba en definitiva de humor del bueno, el que trajo hasta La Isla el Consorcio del Bicentenario 2010-2012. El delegado municipal de la Presidencia, Francisco José Romero, mostró su agradecimiento a los cuatro monologuistas y su equipo por acudir a la ciudad a mostrar el mayor exponente de la libertad de expresión, que tanta relación guarda con Las Cortes, gracias al decreto firmado en 1810. El humor es eso. Hicieron reír y, en definitiva, hicieron felices a los asistentes. De eso habló María Luisa García Juárez, gerente del Consorcio, también. Porque, como recordó, el artículo 13 de la Constitución de 1812 dice que una nación tiene que trabajar por la felicidad de los individuos. Así que el Terrat Pack estuvo ligado al Bicentenario por partida doble: la felicidad que provoca al hacer reír y su capacidad de decir lo que desean sin trabas.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios