La Punta del Boquerón espera

  • La rehabilitación de las baterías históricas de Urrutia y San Genís, situadas en este enclave natural, sigue pendiente mientras el tiempo, la arena y las mareas hacen mella en estas fortificaciones

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Las intervenciones que se han realizado en el castillo de Sancti Petri y en el Sitio Histórico del Puente Zuazo -aunque en este caso no hayan concluido- han puesto de manifiesto el valioso patrimonio que La Isla atesora entre las numerosas fortificaciones históricas que rodean el término municipal, durante largos años sepultado en el olvido.

Sancti Petri y el Puente Zuazo han sido las prioridades. Las primeras actuaciones que se han conseguido poner en marcha azuzadas por la conmemoración del Bicentenario de Las Cortes y de La Pepa.

Punta Cantera y los polvorines de Fadricas, por otro lado, han cobrado también protagonismo a raíz de la actuación que el Ayuntamiento tiene previsto abordar en esta zona comprendida entre Caño Herrera y La Casería y que recientemente ha desbloqueado el Ministerio de Defensa. Existe incluso una plataforma ciudadana que se ha activado para exigir de las administraciones responsables la recuperación de todo este entorno histórico y, por supuesto, que el desarrollo previsto no afecte al entorno patrimonial.

Pero existen numerosas baterías y fortificaciones diseminadas por toda la ciudad -a lo largo de todo el caño de Sancti Petri, en La Carraca- que siguen en el olvido. De ellas se daba ya cuenta en el ambicioso programa Almenasur, que la Gerencia Municipal de Urbanismo diseñó, promovió y presentó en 2004 con un objetivo: rescatar todo el entorno de fortificaciones y baterías defensivas que rodeaba a La Isla, siempre con la búsqueda de inversiones y el inicio de contactos con las distintas administraciones para promover estas actuaciones.

De ahí surgió la intervención del Sitio Histórico, que ahora se encuentra en su primera fase, y que ha permitido reconstruir el Real Carenero, llamativo para quienes desconocían la existencia de este tesoro patrimonial. Y se empezó a hablar de la recuperación de la primera línea de defensa de la Guerra de la Independencia, esto es, de todas las baterías que se reparten por el caño de Sancti Petri y que soportaron el asedio. También de las ubicadas en la Punta del Boquerón, todo un icono de La Isla: las baterías de San Genís y de Urrutia, aunque ésta inicialmente se denominara de la Barca de Sancti Petri o de Blake.

El Plan Bahía promovido por Costas entre 2008 y 2009 incluía la rehabilitación de ambas fortificaciones, muy deterioradas al encontrarse enclavadas en la playa. La actuación prevista contemplaba principalmente la consolidación de las estructuras, gravemente afectadas por el paso de los años y por los efectos del mar y de la arena. El proyecto empezó a tramitarse pero quedó sobre la mesa al llegar la crisis económica. Hoy, las baterías -como se aprecia en el reportaje fotográfico- siguen a la espera mientras el tiempo hace mella en las fortificaciones.

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