La Fuente Tusquets ultima los detalles de su nueva colocación en la rotonda

  • La estructura principal ya está instalada, así como los anillos que sirven de base a la fuente. Ahora se trabaja en el aljibe

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Fue a finales del mes de septiembre cuando una grúa con capacidad para levantar hasta 200 toneladas alzaba el peso de la estructura principal de la Fuente Tusquets, que apenas superaba las dieciséis. No hubo problemas entonces en mover este gigantesco cubo y desplazarlo tan sólo unos metros -aproximadamente veinte de eje a eje- en dirección a la avenida Pery Junquera, aunque fueron necesarias seis horas para que el traslado se completara.

A partir de ese momento, el trabajo en los alrededores de la rotonda se intensificó y durante todos estos meses los operarios de la obra del tranvía -porque esta actuación se vincula a la implantación de este nuevo medio de transporte en la Bahía- han trabajado en la retirada del volumen de tierra que se acumuló tras la operación y en la excavación de una zanja en la que se colocarán los raíles.

De esta manera, el aspecto actual de la glorieta es prácticamente diáfano a excepción de esta zanja y la labor que se desempeña en la colocación definitiva de la fuente. Porque esta estructura, uno de los emblemas de la localidad en uno de sus principales accesos, ha descendido unos metros hacia el nivel del suelo para quedar prácticamente al ras. Así, los anillos que antes componían la base circular que iba en ascenso se han limitado en número y se han instalado a ras de tierra, y prácticamente no sobresalen.

Ése es el nuevo aspecto de la Fuente Tusquets, a punto de ver culminada su instalación, aunque aún falta por activar el sistema de llegada del agua hacia la estructura. De hecho, es precisamente en la conexión del aljibe a la fuente en lo que se trabaja en la actualidad, tal y como demuestran el conjunto de cables y tuberías que sobresalen del mismo.

Por otra parte la intervención en la actuación propia de instalación del tranvía también está muy avanzada, aunque aún no se ha hecho necesario cortar el tráfico de ninguna de las salidas de la rotonda. Eso sí, la zanja que parte de la glorieta y la que proviene del último tramo de la calle Real está a punto de conectarse, y sólo quedan unos pocos metros para que uno y otro lado se unan. Precisamente, estos pocos metros permiten aún la circulación de coches, aunque el acceso ha pasado de dos carriles a uno sólo, por lo que se produce un mínimo embotellamiento.

Algo semejante ocurre en el otro lado, el que conecta la rotonda con el 'salto del carnero' frente al antiguo polígono de tiro naval Janer, aunque en este punto el ancho para el paso de los coches es mayor. La zanja no ha avanzado tanto en esta dirección, por lo que presumiblemente los trabajos se centraran en primer lugar en el otro lado. Con la conexión de ambos márgenes quedará completado el enlace del tranvía con la vía férrea dirección Cádiz.

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