Un Carmen esplendoroso y pleno

  • Los isleños responden de forma multitudinaria a los actos por la festividad del Carmen

  • Mientras la Patrona recorría la ciudad, la Virgen de Gallineras surcaba las aguas del caño

La Feria del Carmen llega a su fin con los fuegos artificiales que hoy están previstos a medianoche. Eso sí, antes, las celebraciones por la señora del mar fueron recibidas ayer por los isleños con entusiasmo en las diferentes citas del día.

Fieles a la Patrona

Fueron muchos los fieles que acudieron por la mañana a la misa dedicada a la Virgen del Carmen Coronada para honrar a la Patrona de la ciudad. Media hora antes de que comenzase la ceremonia era difícil encontrar algún banco vacío y minutos antes del inicio se tuvieron que colocar sillas hasta la entrada de la sacristía. El coro Logar de la Puente hizo las delicias de los allí presentes a lo largo de la eucaristía un año más.

Los isleños acudieron con sus mejores galas como una ocasión así merece. Entre los asistentes se encontraban muchas personas de avanzada edad que como cada año acuden "a darle un besito a la Virgen", como decían algunas señoras a la entrada del templo. Algunos acudían al encuentro con ofrendas florales para la Patrona en su día grande.

A las once de la mañana dio comienzo la función religiosa en la que estaba tanto la alcaldesa, Patricia Cavada, junto miembros de la Corporación local, como autoridades militares, además de cofrades entre las que destacaban el hermano mayor de la hermandad carmelitana junto a muchos integrantes de ésta y responsables de las distintas hermandades isleñas. También asistió el cortejo de salineras que ofrecieron ante la Patrona su tradicional ofrenda.

Los isleños que se encontraban en el templo carmelitano pudieron participar del besamanos que se realizó al finalizar la misa tras los vítores de "¡Viva la Virgen del Carmen!". Prácticamente ninguno de los allí presentes dejó escapar la oportunidad de besar la mano de la Patrona y de inmortalizar su imagen con sus teléfonos móviles. Sin duda, la devoción por la Virgen del Carmen Coronada sigue muy presente en La Isla.

Patrona de la Armada

La Escuela de Suboficiales acogía el acto de la Armada de conmemoración de la festividad de su patrona. El almirante de la Flota, Juan Rodríguez Garat, presidía la cita que comenzó con una misa en el Panteón de Marinos Ilustres donde se interpretó para acabar la Salve Marinera. En el patio de armas se rindió homenaje al personal de la Armada que ha pasado a la situación de reserva durante este año, con una ceremonia de imposición de condecoraciones.

Procesión en Gallineras

En Gallineras antes de la salida marítima a las ocho, el párroco de Buen Pastor ofició una misa. Las personas que acudieron se mantuvieron allí tiempo después para acercarse a la Virgen. De fondo ya se comenzaron a escuchar las cornetas que posteriormente acompañarían la procesión y desde los altavoces se pidió que la gente desalojara el recinto: la imagen tenía que salir. Una de las cargadoras, visiblemente emocionada, comenzó a llorar mientras llevaba a su Virgen sobre el hombro. Quienes la acompañaron hasta el agua gritaban "¡Guapa!".

A las 19:30 horas de la tarde el calor era soportable ya que una suave brisa proveniente del mar suavizaba los efectos del sol, es por ello que acudió bastante gente. Un público muy variado: desde personas de edad avanzada hasta, como no podían faltar, niñas pequeñas vestidas con sus trajes de flamenca.

La parihuela atravesó el pantalán ya a hombros de las cuatro salineras que asistieron a la cita. Además de la música de la banda, de la Asociación Cultural Musical San José Artesano, se oyeron numerosos cantos que hicieron la tarde aún más especial, entre ellos la famosa Salve Marinera.

Diferentes tipos de barcos esperaban en el muelle a que su virgen llegara al mar para poder acompañarla en su recorrido por el caño. En el ambiente se notaban las ganas de ver a la imagen pasear por el agua, cosa que no fue posible el año anterior. Una vez llegada al límite del pantalán la gente comenzó a agolparse y fueron muchos los objetivos de las cámaras que la señalaron. "Es un día muy especial y está saliendo todo a pedir de boca", afirmaba uno de los asistentes. Una vez montada sobra el barco, la banda dejó de tocar y los asistentes al muelle de Gallineras se despidieron de ella, su Virgen del Carmen volvía a surcar el mar.

Recorrido por la ciudad

A la misma hora en que comenzaba el ritual marítimo en Gallineras, la Virgen del Carmen Coronada iniciaba su recorrido por la ciudad. El paso era precedido de un cortejo numeroso, que componían representantes de la hermandad del Carmen y del resto de cofradías de la ciudad y el Consejo de Hermandades que se estrenaba en un acto, además de buena parte de la Corporación municipal y cinco de las nueve salineras (el resto tomó parte en la cita marinera).

Con el acompañamiento musical de la banda de Agripino Lozano, la Patrona disfrutó del calor de los isleños que la arroparon en su camino. A la altura de la Alameda, antes de comenzar la vuelta a su templo, se retiraba parte del cortejo oficial: el Consejo, los concejales isleños presentes y el grupo de salineras, quedando sólo los propios de la hermandad carmelitana y el resto de cofradías.

Ya iniciado el itinerario de retorno, el paso hizo una descanso a la altura de la iglesia de San Francisco, donde esperaba una representación de la hermandad de la Caridad que celebra su 75 aniversario. Su hermano mayor se encargó de dar la levantá en ese punto como gesto simbólico.

Le quedaba todavía a la Virgen del Carmen acercarse a su feligresía, que las juventudes carmelitanas habían decorado para la ocasión con banderolas, flores de seda y banderas. Uno de los momento más emotivos llegaría al paso de la Patrona por la calle Carmen que estaba cubierta por una alfombra de sal, que el grupo joven con la colaboración de sus homólogos de otras cofradías habían creado.

Más allá del Carmen

Pero los actos de la jornada no sólo tuvieron como protagonista a la Virgen del Carmen. Los amantes de los caballos disfrutaron otro año más de su momento en la Feria. La asociación Hípica La Isla celebró, así, su IX concurso Jinete y Caballo Cortes Isla de León, mientras en La Magdalena apretaba un sol de justicia. La caravana ecuestre que había llegado horas antes al lugar no había podido hacer su tradicional ofrenda floral a la Patrona al encontrarse la iglesia cerrada.

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