Caen cascotes de la fachada de la Iglesia Mayor sin provocar daños

  • Los desprendimientos ocurrieron de madrugada. Los bomberos sanearon otras zonas con riesgo de desplome

Afortunadamente no hubo que lamentar daños personales, ya que el suceso ocurrió de madrugada y los cascotes cayeron en el tramo de acceso contiguo a la verja de entrada. El edificio de la Iglesia Mayor sufrió ayer el desprendimiento de algunos trozos de su cornisa más baja, situada en la fachada principal. Ya por la mañana, a primera hora, la Policía avisó a Bomberos a fin de que comprobaran el estado del resto de elementos de la estructura. Los seis bomberos desplazados hasta el lugar de los hechos estuvieron más de tres horas, de ocho y cuarto a once y media de la mañana, saneando la fachada y derribando otros trozos del inmueble que corrían riesgo de desplomarse también.

La cornisa de la que proceden la mayoría de cascotes caídos se ubica debajo del reloj de la iglesia, aunque también se cayeron algunos trozos de los laterales del edificio. No obstante, los bomberos decidieron retirar también la cruz principal del templo, cuyo interior es de hormigón, debido al mal estado de la cubierta en general. Esta circunstancia hace imposible que pueda soportar elementos de mucho peso.

Con una autoescala automática estacionada en mitad de la calle Real y diverso material profesional, como brocas de uñas, cizañas, alicates de corte y piccolas, los efectivos pudieron acceder a lo alto del edificio y realizar los trabajos necesarios para evitar que se produzcan más incidentes como el acontecido ayer.

Una vez concluida la labor de los bomberos, la zona se reabrió al tráfico y la iglesia siguió abierta al culto como, por otra parte, había estado desde por la mañana sólo que el acceso se habilitó por otra puerta. Horas después, los escombros y restos de la fachada que ponían de manifiesto el saneado realizado, continuaban sin retirarse a pesar de que el párroco, Jesús Guerrero Amores, manifestó a este periódico que los bomberos habían llamado a los servicios municipales de limpieza para que se hicieran cargo.

De la Gerencia de Urbanismo, asimismo, se personaron en el lugar dos técnicos municipales que investigaron lo sucedido y procedieron a iniciar un expediente de orden de ejecución a fin de que se reparen las partes deterioradas de la fachada. El destinatario de dicha orden es el Obispado de Cádiz y Ceuta.

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