El Ayuntamiento no ha recepcionado todavía la nueva estación de autobuses

  • Las obras terminaron en junio del año pasado pero todavía no se ha formalizado el acuerdo para la cesión de las instalaciones, primer paso para su futura puesta en marcha

El módulo principal de la estación de autobuses que se ha construido en La Ardila, ya completamente terminado. El módulo principal de la estación de autobuses que se ha construido en La Ardila, ya completamente terminado.

El módulo principal de la estación de autobuses que se ha construido en La Ardila, ya completamente terminado. / román ríos

El Ayuntamiento no ha recepcionado todavía la nueva estación de autobuses que se ha construido en el nudo de La Ardila a pesar de que las obras -iniciadas hace justo ahora un año- están finalizadas desde junio de 2017.

La actuación, costeada en exclusiva por la Consejería de Fomento como una actuación complementaria del proyecto del tren-tranvía de la Bahía, lleva más de siete meses pendiente de que se resuelva el trámite final de la cesión de las instalaciones al Consistorio a través de la firma de un acuerdo entre ambas administraciones que regule su uso de cara al futuro.

La Junta asegura que los trámites jurídicos y administrativos están en su recta final El Consistorio asumirá la gestión y el mantenimiento de las nuevas instalaciones

De hecho, ni siquiera se barajan fechas para la puesta en funcionamiento de la futura estación de autobuses de la ciudad -una histórica reivindicación ciudadana- a pesar de que inicialmente se pensaba que esta cuestión podría quedar resuelta en pocos meses. Hay, eso sí, conversaciones al respecto con el Consorcio Metropolitano de Transportes de la Bahía al objeto de reordenar paradas y líneas de transporte. Pero todo está condicionado a que se dé el primer paso en este sentido, que pasa necesariamente por la firma de ese acuerdo entre la Junta y el Ayuntamiento.

Ayer, desde la Junta se señaló estos trámites jurídico-administrativos están bastante avanzados y se encuentran en su recta final. Se trata, advirtieron, de una cuestión que precisa de un sólido soporte jurídico-administrativo. Y de ahí que los pasos vayan más lentos de lo deseado. En el Ayuntamiento, por su parte, permanecen a la espera de que se resuelvan estos últimos pasos para que se materialice una de las grandes inversiones comprometidas, ahora que el mandato enfila ya su recta final. Todo, no obstante, apunta a que todavía le quedan varios meses por delante.

De hecho, aunque el Consistorio asumirá en el futuro la gestión, el uso y el mantenimiento de estas nuevas instalaciones que ha costeado en solitario la administración autonómica -la obra salió a licitación en diciembre de 2015 por 220.000 euros y fue adjudicada semanas después- la Consejería de Fomento mantendrá su titularidad. Y esa es, precisamente, una de las cuestiones que se quieren regular en ese acuerdo.

Se trata además de un espacio clave para la puesta en funcionamiento del tren-tranvía, que se presume para este año. De hecho, aunque para La Isla el apeadero adquiera una relevancia especial al funcionar principalmente como la futura estación de autobuses -que se reivindica desde hace décadas y con especial énfasis por el movimiento vecinal- constituye en realidad una estación intermodal que permitirá enlazar la parada del tren-tranvía de La Ardila con otros medios de transporte públicos: principalmente, las líneas urbanas e interurbanas de autobuses, pero también la zona dispondrá de una nueva parada de taxis y de un aparcamiento para vehículos que permitirá desplazarse desde uno de los principales nudos de la ciudad, además de conectar con el trazado urbano del carril-bici.

La terminación completa de las obras de la futura estación de autobuses de La Isla -o apeadero intermodal de La Ardila- es completamente visible para los isleños desde mediados de mayo del pasado año, de ahí que muchos se hayan preguntado por su puesta en marcha. Las instalaciones, situadas justo frente al desaparecido polígono de tiro Janer y junto a la parada del tranvía en este punto, incluyen tres dársenas en batería, dos marquesinas y un pequeño edificio modular de 120 metros cuadrados para servicios y sala de espera.

Estas obras responden al compromiso adquirido por la Junta en este sentido en octubre de 2015, si bien ya en el proyecto inicial del tren-tranvía se hablaba de habilitar un intercambiador en la zona de La Ardila para facilitar la conexión entre distintos medios de transporte. De hecho, eso fue lo que llevó entonces al Ayuntamiento a dejar sobre la mesa el proyecto para la estación de autobuses que por aquellos años -hace una década- se quería adecuar en los terrenos recién desafectados de Janer.

La actuación fue adjudicada en un tiempo récord, si bien el comienzo de los trabajos se demoró hasta febrero de 2017 al revisarse el proyecto por parte del Ayuntamiento para incluir una serie de mejoras. Para el equipo de gobierno, habida cuenta de que se trata de un tema especialmente sensible para los isleños, la puesta en marcha de la estación de autobuses es una de las actuaciones clave del mandato.

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