La visión multidisciplinar de la salud consigue favorecer la autonomía

  • La asistencia geriátrica pretende abordar el estado general de salud física, mental y social del anciano con el objetivo de aumentar su calidad de vida y su actividad

España es uno de los tres países del mundo con más envejecimiento, junto a Italia y Japón, estimándose que para el 2030 el colectivo de más de 65 años de edad suponga sobre el 23% de la población española. La esperanza de vida al nacer en España, para un hombre sobrepasa ligeramente los 74 años y los 81 para la mujer. "En la actualidad , hemos conseguido ser más longevos y ya no nos resulta extraño conocer a personas nonagenarias. Con el fin de que se viva la última etapa de la vida en las mejores condiciones físicas, mentales y sociales esperamos que cada vez más se instauren los servicios especializados de geriatría en los hospitales generales de nuestro país", explica Jesús María López Arrieta, presidente de la Sociedad Española de Medicina Geriátrica (Semeg).

Según el presidente de la Semeg; 3 de cada 10 ancianos hospitalizados en los servicios generales por una patología aguda (como angina, descompensación de diabetes, etc.) desarrolla en el tiempo del ingreso hospitalario una incapacidad funcional que antes no tenía. Entre los motivos, "que en unos servicios generales se trata la afección aguda en concreto sin tener en cuenta el estado en conjunto de la persona mayor. Los geriatras no sólo evaluamos dicha dolencia, si no la situación general de salud física y mental, así como su entorno familiar. Es una asistencia integral", dice el doctor Jesús María López.

Por ello, el doctor defiende que la inversión económica en la creación de servicios geriátricos de agudos en los hospitales generales supondría a medio plazo una reducción de costes en el sistema público de salud, "por varios motivos, entre ellos porque al tratar con la familia del anciano desde el principio la estancia en el hospital no tiene que ser prolongada más de lo necesario clínicamente. Y porque una asistencia integral y especializada disminuye la aparición de patologías funcionales que crean una dependencia, y por lo tanto, consume recursos". En la actualidad, el 45% de los ingresos hospitalarios son de personas con más de 65 años y menos del 15% de los hospitales españoles tienen unidades geriátricas de agudos. Entre las comunidades autónomas pioneras en la instauración de dichas unidades están Madrid y Castilla y León, " y entre las que se encuentran a la cola, Andalucía", lamenta el presidente de la Semeg, "en la comunidad andaluza existen geriatras pero no atendiendo en servicios especializados y tratando al enfermo desde que ingresa por una afección concreta hasta que se le da el alta; si no que estos especialistas se encuentran haciendo su trabajo como buenamente pueden cuando ya ha habido un fracaso previo y el anciano está incapacitado".

El 46% de las consultas de atención primaria y el 40% de la asistencia domiciliaria son a personas de la tercera edad.

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