A CIENCIA ABIERTA

¿Qué es la vida?

- Qué es la vida?                                                                                                                                                                                                                      - Un frenesí.                                                                                                                                                                                                                              - Vale poeta. Pero yo me refería al concepto, a la definición de vida, no a tu loca vida o a la mía.

- Una ilusión, una sombra, una ficción.

Bien, Calderón, por ahí vamos bien. Porque déjame que te cuente que en el mundo de la ciencia estamos empezando a pensar que la vida no es un concepto científico. Hemos tardado en darnos cuenta porque percibimos la vida como un acontecimiento singular, que tiene lugar en un cierto momento en el tiempo, con un antes y un después. Toda la vida que conocemos es engendrada y nace. La vemos brotar cada primavera en nuestros bosques y jardines. La vemos surgir de los cascarones. Vemos nacer a nuestros hijos y nuestro carnet de identidad tiene una fecha precisa de nacimiento. Todo parece indicarnos que la vida surge como un suceso puntual, como cuando accionamos un interruptor y de la oscuridad aparece la luz, así de lo inerte aflora la vida. Por eso, todas las religiones nos cuentan que sus dioses crearon la vida a partir de la nada, con un soplo divino, con un toque maestro, en un preciso momento.

Sin embargo, cuando nos hemos puesto a estudiar su origen, a determinar la edad de la vida sobre la Tierra, hemos visto lo equivocado de esa visión de la vida como resultado de un evento único y puntual. Porque la complejidad del organismo vivo más elemental es tal que no logramos vislumbrar ningún momento especial que separe lo vivo de lo inerte. Quizás porque no lo hubo. Por ejemplo ¿es la vida solamente puro metabolismo, una especie de sancho panza, o es más bien información codificada y transmisible, algo más quijotesca? ¿Habría que hablar de dos orígenes de la vida (el metabólico y el genético) como Freeman Dyson propone? No, más bien nos inclinamos a pensar que la vida surgió como resultado de un proceso gradual, una secuencia de reacciones sin dirección prefijada, de rutas químicas fallidas y reintentos alternativos. Una sucesión de logros de complejidad de la que no se puede destacar uno estelar. Si hemos de buscar un símil con nuestra existencia,  el origen de la vida no se parecería a nuestro nacimiento sino a la forma en que se alcanza la madurez ¿Serías capaz de ponerle una fecha concreta a la tuya?

Obviamente, para conocer los detalles de cómo surgió la vida en la Tierra debemos seguir hurgando en las rocas más antiguas pero así no llegaremos muy lejos. Por eso, los científicos nos hemos puesto como objetivo crear vida. Probablemente habrás oído hablar de Craig Venter y sus intentos de construir una célula a partir de material genético sintético. No se trata de eso, que en cierta forma es algo viable que tiene más interés tecnológico y mercantil que científico. De lo que hablamos algunos colegas es de crear vida de la nada, es decir, como una cadena de procesos químicos y físicos partiendo tan sólo de las moléculas orgánicas que se forman en nuestro universo sin necesidad de la vida.  Esto te podrá parecer un sueño, y los sueños, déjame poeta que te pregunte ¿sueños son?

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