El temporal pierde intensidad pero amenaza la última semana de las fiestas

  • La previsión meteorológica indica que hoy será otro día de lluvias aunque la probabilidad de precipitaciones se reduce al 50% por la tarde · El agua da paso al lodo en los castigados núcleos rurales de Jerez · Seis carreteras siguen cortadas

Aunque buena parte del público al que realmente interesa esta información aún no sepa leer o todavía lo haga con dificultad, hoy es la jornada de las previsiones meteorológicas. Estar atento a las previsiones, primero, y encomendarse después a lo que decida el cielo en el día de la cabalgata de Reyes de las Navidades más lluviosas que se recuerdan en Cádiz.

A priori, los datos ofrecidos por la Agencia Estatal de Meteorología no dan tregua a las fiestas y arrojan probabilidades de lluvia de alrededor de entre el 80% y el 90% en todos y cada uno de los municipios de la provincia, donde también se prevén fuertes vientos costeros. Sin embargo, una lectura más halagüeña de la previsión de los portales especializados señala que las precipitaciones se concentrarán durante la madrugada y la mañana de este martes, y tenderán a reducirse a partir de las cinco de la tarde. A esa hora, las probabilidades de que el tiempo agüe el desfile real en Cádiz se sitúan en torno al 50% (www.weather.com).

Al menos este día 5 llega sin la alerta amarilla activada de nuevo ayer, en la primera mitad de la jornada, ante la previsión de fuertes chubascos. El tiempo dejó lluvias esporádicas acompañadas de fuertes vientos, tormenta en algunos puntos e incluso leves granizadas, aunque la intensidad del temporal empieza a atenuarse. Los 30 litros por metro cuadrado en doce horas caídos en Grazalema fue ayer el máximo caudal registrado por la Agencia Andaluza del Agua en la provincia.

El nivel del río Guadalete ha experimentado un descenso relevante hasta alcanzar ayer los 4,85 metros, frente a los 6,53 de hace unos días. El decrecimiento del río se hacía visible en las castigadas barriadas rurales de Jerez, en zonas como Zarandilla, en Las Pachecas, donde el enorme lago formado la semana pasada ha dado paso ahora a un extenso lodazal.

Agua por fango. Es la nota común en las barriadas rurales del término de Jerez, donde ayer decenas de familias, agricultores y empresarios afrontaban ayer arduas tareas de limpieza y empezaban a contabilizar las cuantiosas pérdidas provocadas por el temporal. Así ocurría en el restaurante Los Cartujanos, junto a la A-381, donde el agua llegó a alcanzar el metro largo de altura y cuyos salones y cocinas permanecen patas arriba.

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