Los temores a las inundaciones vuelven al Meadero de la Reina

  • Los vecinos dicen que el proyecto ejecutado para evitar el problema no ha funcionado

Un grupo de vecinos parte el muro salinero para evitar la inundación, en una imagen de archivo Un grupo de vecinos parte el muro salinero para evitar la inundación, en una imagen de archivo

Un grupo de vecinos parte el muro salinero para evitar la inundación, en una imagen de archivo / C.P

Las primeras lluvias del otoño han vuelto a poner en alerta a los vecinos de la barriada rural del Meadero de la Reina, que ya empiezan a estar angustiados ante la posibilidad del que el barrio acabe inundado de un momento a otro.

Las obras que se ejecutaron en mayo para evitar este problema no han servido de mucho y así quedo demostrado el pasado año, cuando una lluvia torrencial acabó destrozando la primera fase del proyecto ejecutado en la salina Molino de Ocio, que linda con la barriada.

Los trabajos, según el proyecto elaborado por la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, a través de Costas, consistieron en la colocación de un muro de contención en el que se instalarían nueve tubos. Tres de 80 centímetros en la parte inferior y seis de 60 centímetros de diámetro en la parte superior. Cada uno de ellos llevaría una válvula, a modo de compuerta, que dejaría salir el agua de lluvia que procede del canal paralelo al muro salinero pero no permitirá la entrada de agua en la zona inundable de la barriada, durante la pleamar. Así, se impediría que se acumule el agua que llega hasta la barriada rural.

Pero las obras, con un presupuesto que rondaba los 54.000 euros financiados al 100% por la empresa propietaria de la salina Molino de Ocio Santa María SL., se ejecutaron solo en su primera fase. Además esa primera fase, según explica el presidente de la Asociación de Vecinos El Rosal, Vicente Villar, quedó destrozada con las primeras correntías de agua provocadas por las fuertes lluvias. "La realidad es que ahora estamos como al principio: mirando al cielo esperando el momento en el que tengamos que empezar a poner ladrillos en las puertas y empezar a achicar aguas de las casas".

El representante vecinal, que ya dudó de la eficacia del proyecto cuando se presentó, recuerda además que el pasado año, el propio alcalde, Antonio Romero, junto a otros ediles y técnicos municipales, acabaron "remangándose y partiendo con sus manos un muro de la salina para que saliese por ahí todo el agua que se empezaba a acumular en el barrio y que, finalmente, acabo en la explanada trasera de la gasolinera". Ahí se comprobó, según Villar, que el trabajo hecho no ha servido para nada.

El equipo de Gobierno, a finales de 2015, ya reconoció "el problema necesita una solución urgente" y trasladó su preocupación a la Junta de Andalucía. Una reclamación que recientemente se ha vuelto a reiterar a la delegación provincial.

Hasta el momento, la delegación de Medio Ambiente había mantenido que se iba a observar el funcionamiento de la medida adoptada porque en las condiciones meteorológicas habituales la primera fase debería funcionar. De no hacerlo se instará a la empresa salinera a que ejecute la segunda fase del proyecto, que es lo que se había acordado desde un principio.

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