El rescate del 'New Flame' empezará a fin de mes cuando sea cortado en dos

  • Gibraltar reconoce que la operación puede provocar algún derrame de fuel

Titan Salvage presentó ayer en Gibraltar los procedimiento para el rescate del New Flame. Los técnicos de la empresa han decidido que la mejor forma para retirar el chatarrero semihundido a una milla de Punta Europa, frente a Gibraltar, será dividirlo en dos partes, tal y como se había barajado en otras ocasiones. Estos trabajos comenzarán a finales de este mes.

El plan de actuación cuenta con dos fases: la primera consiste en el corte del carguero en dos y su posterior el remolque de la popa del barco hacia el puerto de Gibraltar; en la segunda fase se retirará la proa hundida así como su carga, que transporta en 8.000 toneladas de chatarra en cada uno de los cinco tanques.

El supervisor de las operaciones que lleva a cabo Titan Salvage, Dan Schwall, explicó que el primer objetivo es dejar a flote la popa del New Flame tras efectuar un corte entre las bodegas de carga 4 y 5 mediante una cadena pesada de acero de unos 75 milímetros que será manejada por dos tensores que van instalados en la cubierta de la barcaza Crowley Barge 408. Una vez instalados los tensores en esta embarcación, sujetado por cuatro anclas fijadas en la proa del chatarrero, los buceadores eliminaran los obstáculos -grúas, mástil y puntales del barco- que impidan el acceso de la barcaza hasta el punto previsto de corte. Una vez separada la popa quedará a flote y será remolcado al fondeadero de la Roca, antes se retirará parte de la carga para facilitar su transporte.

El primer ministro de Gibraltar, Peter Caruana, reconoció que en esta operación de corte supone un riesgo de vertido de residuos de hidrocarburo. El Gobierno de del Peñón ha asegurado que esas fugas no van a suponer problemas medio ambientales ya que será pequeñas cantidades y, además, el Union Beaver será el encargado de reducir ese material contaminante, en caso de que sea necesario, con un sistema de riego de dispersante, tubos de sección y flotadores de contención.

El riesgo en el transporte de la popa y la retirada del resto del chatarrero es la caída de parte de las 42.000 toneladas al mar. Según Caruana, este material consiste en "chatarra no oleosa" y, por lo tanto, "no más que el metal del que se compone cualquier barco de la Bahía". Shwall negó que la chatarra consista en componentes de vehículo. Aseguró que se trata de metal inferior a dos metros.

Diecisiete empleados de la empresa Titan Salvage ha estado trabajando desde el pasado 24 de diciembre en la preparación de estas operaciones.

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