Las procesiones marineras tendrán nuevas normas de seguridad

  • Fomento restringe el número de asistentes a las embarcaciones y los que acompañen a la Patrona deberán disponer de un seguro de Responsabilidad Civil

Las tradicionales procesiones marineras del 16 de julio pueden tener sus salidas contadas sino se cumple estrictamente el nuevo Real Decreto aprobado por el Consejo de Ministros a petición del Ministerio de Fomento y que entró en vigor el 7 de mayo de 2008.

El Real Decreto 62/2008, de 25 de enero, aprueba el reglamento de las condiciones de seguridad marítima, de la navegación y de la vida humana en la mar, siendo aplicable a las concentraciones náuticas de carácter conmemorativo y pruebas náutico-deportivas, entre las que se encuentran estas procesiones. Según añade, "las características específicas de dichos actos traen consigo que viajen a bordo de cada embarcación gran número de personas ajenas a su tripulación y exige la adopción de medidas especiales para salvaguardar la seguridad marítima, de la navegación y de la vida humana en la mar".

Estas tradicionales procesiones marineras en la costa de la Janda, se celebran cada 16 de julio en Zahara de los Atunes, Conil y Barbate. Para cumplir estrictamente esta normativa y evitar que la procesión marinera pudiese quedar suspendida, desde la Hermandad de Nuestra Señora del Carmen, llevan varios meses trabajando en este cometido junto con la Capitanía Marítima.

El fiscal de la Hermandad, José Fernández, que "hay que cumplirlo porque sino la procesión marítima nos la van a suspender, y yo como miembro de la Hermandad del Carmen haré todo lo que tenga que hacer para que la Virgen del Carmen surque las aguas de Barbate". Con esta contundencia en sus apreciaciones, Fernández quiso dejar claro que "sólo subirán al barco las personas autorizadas", ya que tendrá que desempeñar el cargo de "coordinador de seguridad", que "es la persona designada por la entidad organizadora para ejercer la dirección interna del desarrollo de la concentración náutica, así como para velar por el cumplimiento de las normas de seguridad". Esta persona debe conocer el número de embarcaciones e invitados que toman parte en el evento.

Las entidades organizadoras comprobarán que todos los propietarios de las embarcaciones que participen en el evento tienen asegurada la responsabilidad en los términos y con el alcance previstos en el reglamento de seguro de responsabilidad civil de suscripción obligatoria para embarcaciones de recreo o deportivas.

Así mismo, la responsabilidad podrá garantizarse mediante la suscripción de cualquier otro seguro de responsabilidad civil que cubra los posibles daños a las personas embarcadas y a terceros, siempre que la cobertura del seguro se exija por federaciones deportivas como requisito para participar en competiciones. En este caso, la Hermandad ha contratado una póliza de seguros con una empresa, lo que le ha supuesto un gasto extraordinario que ronda los 900 euros, según apuntó Fernández.

Por su parte los capitanes marítimos podrán suspender el evento cuando, por cualquier causa, no pudieran cumplirse las condiciones de seguridad establecidas o no fuese posible la cobertura de medios de seguridad, auxilio o control previstos.

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