Un policía que rompió la nariz a dos detenidos elude la prisión

  • El agente lesionó en El Puerto hace casi 12 años a dos personas que no ofrecieron resistencia al ser arrestadas. Las dilaciones indebidas dejan la condena en 2 años

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El agente del Cuerpo Nacional de Policía M.S. ha aceptado en la Audiencia Provincial de Cádiz dos años de prisión por romperles la nariz a golpes a dos personas que no ofrecieron resistencia cuando las estaba deteniendo en El Puerto. Los hechos sucedieron hace casi doce años. El fiscal solicitaba en principio más de cinco años de prisión para el procesado pero la aplicación de dos atenuantes, una de dilaciones indebidas y otra de reparación del daño, dejó la pena en un año por lesionado: una condena con la que se conformó el policía y que le permite eludir la entrada en prisión.

La sentencia, de la Sección Cuarta, impone también al procesado dos años de suspensión de empleo y el pago de indemnizaciones de 1.200 euros a los perjudicados. Uno de ellos, P.M., falleció en diciembre de 2002.

Las detenciones que han llevado al policía nacional al banquillo se produjeron en agosto de 1996. La resolución relata que hacia la nueve y media de la mañana del día 25, el procesado, que estaba en compañía de otro agente, fue requerido por vigilantes de seguridad de la estación de Renfe de El Puerto porque un viajero había sufrido un intento de atraco. Dos sospechosos habían huido en dirección al centro de la ciudad y estaban aún a la vista, cruzando la carretera nacional IV.

El acusado y su compañero iniciaron la persecución de esas dos personas y las alcanzaron en la calle Pozos Dulces. Mientras el otro agente se quedaba en el vehículo, el acusado se apeó del coche policial y sin requerimiento ni advertencia alguna comenzó a golpear con su porra a J.M., uno de los sospechosos del intento de atraco, pese a que éste no se resistió a ser arrestado.

Tras los golpes, el detenido fue introducido en el vehículo policial. Entre tanto, el otro perseguido, P.M., huyó y el policía procesado se fue tras él a pie: lo siguió por distintas calles y finalmente logró darle alcance en la calle La Rosa. Entonces, según relata la sentencia, tiró de defensa reglamentaria y comenzó a golpear también a este segundo detenido pese a que tampoco ofrecía resistencia alguna a la acción policial.

Como consecuencia de los golpes propinados por el policía, J.M. sufrió fractura de los huesos de la nariz y tres hematomas. A su vez, P.M., sufrió también fractura de la nariz, hematomas en los párpados, contusión en una rodilla y dolor en la región inguinal.

La pena no superior a dos años de prisión permite al procesado, que carece de antecedentes penales, solicitar la suspensión de condena.

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