El futuro de los antiguos colegios de Defensa aún se encuentra en el aire

  • Pese a que la Junta se ha hecho cargo este curso, el Ayuntamiento continúa sin querer asumir el mantenimiento · Entretanto los centros demandan arreglos y una modernización que nunca llega

El proceso de transferencia de los antiguos colegios de Defensa a la Junta de Andalucía a través de un convenio firmado el pasado verano tiene aún muchos flecos pendientes. Uno de ellos, el más importante, implica que el Ayuntamiento asuma las tareas de mantenimiento como hace con el resto de colegios públicos. Pero, a estas alturas, Consistorio y Junta no se han puesto de acuerdo sobre la forma de hacerlo.

El Gobierno local alude a la falta de presupuesto para hacerse cargo de cinco colegios más, los llamados antes de Marina (Vicente Tofiño, Juan Díaz de Solís, Cecilio Pujazón, el IES Wenceslao Benítez y el centro de Infantil Nuestra Señora del Carmen). La Delegación Provincial de Educación, por su parte, ha sufragado este curso los gastos de luz, agua y limpieza, y además ha aportado una partida adicional de 18.000 euros para su funcionamiento. Pero los centros necesitan urgentemente mejoras y obras de modernización que llevan años demandando, primero a una y ahora a otra Administración.

A principios de este mismo mes se celebró la última reunión entre las juntas directivas de los cinco colegios afectados y el responsable de la Junta en materia de Educación en la provincia, Manuel Brenes.

Durante dicho encuentro, según los colegios, se acordó esperar al mes de marzo a ver si la cuestión avanzaba y era posible abordar algunos arreglos de primera necesidad. Pero, a fecha de ayer, no había ninguna novedad al respecto salvo la de que Brenes se ha comprometido a ir incluyendo progresivamente las distintas actuaciones en el Plan Mejor Escuela, si no puede ser en el de este año, en el del siguiente.

La antigüedad de dichos centros, que en algunos casos acumulan más de treinta años, salta a la vista, pero no ahora, sino antes de que se produjera la transferencia por parte del Ministerio de Defensa a la Junta.

Por tanto, no es extraño que la mayoría de ellos reclamen obras menores y la modernización de todo o gran parte del equipamiento. No obstante, con la consignación presupuestaria extraordinaria concedida por Educación afirman que no alcanza ni para el pintado del edificio. Sin tener en cuenta que cada vez que un baño se atasca o un azulejo se rompe, se ven obligados también a pagar su reparación con este dinero.

En el caso de una mejora concreta que exige el colegio Cecilio Pujazón la solución podría ser más factible. Como ha hecho público la Federación Local de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (FLAMPA), la comunidad educativa lleva meses pidiendo que se habilite un badén a las puertas del centro así como la señalización viaria correspondiente para evitar que los coches circulen a excesiva velocidad en la zona de acceso.

Situado en la barriada de Carlos III, éste es, junto con la guardería Nuestra Señora del Carmen, el único de los colegios mencionados que no se localiza en terrenos militares. Por tanto, las calles anexas al centro son de propiedad municipal y sería el Ayuntamiento el que tendría que acometer esta actuación.

Pero la delegada municipal de Educación, Carmen Lobato, no lo ha dejado muy claro en el transcurso de una reciente reunión con la FLAMPA, en la que también aseguró que el Ayuntamiento no tenía ninguna notificación ni había establecido ningún contacto con la Junta para hablar del mantenimiento de dichos centros.

Lo que sí se ha producido es la publicación del anuncio en el Boletín Oficial del Estado (BOE) y, ayer mismo, desde Educación se expresó la intención de fijar una reunión en breve para hablar por fin del tema.

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