Aún no existen alternativas para la ubicación de otra escombrera

  • El Área de Medio Ambiente de Diputación demandará en breve al Ayuntamiento el cierre definitivo de las actuales instalaciones al encontrarse colmatadas

Seis meses después de que transportistas locales del sector de la construcción se manifestasen por el cierre de la escombrera municipal aún no existen alternativas para la ubicación de unas nuevas instalaciones. El equipo de gobierno decidió en febrero reabrirlas entretanto, mientras se encontrase una solución que, por el momento aún no ha llegado, cuando se vislumbra ya el cierre de la actual. Así lo reconoció durante el último pleno el alcalde de Ubrique, Javier Cabezas, anunciando que "en breve el Área de Medio Ambiente de Diputación nos demandará el cierre definitivo de la escombrera".

Cabezas, que señaló que siguen los contactos entre ambas administraciones, considera que desde Diputación "no están muy dispuestos a facilitar las cosas", y asegura que "nos van a ordenar el cierre sin darnos ningún tipo de solución a las alternativas planteadas". Según dijo, "continuaremos trabajando en otras alternativas para ver cómo lo solucionamos definitivamente".

El problema de la escombrera municipal se hizo patente a principios de año, cuando el Ayuntamiento decidió cerrarla por falta de capacidad. Los transportistas de la localidad llegaron a realizar protestas, exigiendo una solución al Gobierno local al que culparon de falta de previsión. También desde la oposición política, el PSOE criticó al gobierno por cerrar el problema en falso y le acusó de no buscar alternativas en los últimos años.

Ante la ausencia de una solución y la cuenta atrás de la actual escombrera, todo apunta a que en las próximas semanas podría resurgir el problema del vertido de escombros en el municipio. La asociación ecologista Agaden ya denunció semanas atrás al propio Ayuntamiento ante Medio Ambiente y el Parque Natural de Los Alcornocales por el vertido de tierras en la colada de las Amoladeras y en la cañada de la Garganta de Millán, ubicaciones situadas cerca de la entrada de la escombrera.

Desde el Ayuntamiento se argumentaba contar con una autorización del año 2003, pero Medio Ambiente ha paralizado estos vertidos de tierra, según explicaba ayer el coordinador de la asociación juvenil Tamal y representante de Agaden, José Arroyo.

En un escrito dirigido al Consistorio y, "ante la urgencia del problema de vertido de tierra y escombros", Tamal solicita una reunión "para tratar esta situación, con sugerencias como usar este recurso de tierras de desmontes en la unión de carreteras, aparcamientos, y servidumbre del campamento juvenil o en la creación o mejoras de pasillos peatonales en los márgenes de las carreteras, junto a las vías pecuarias".

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