Chiclana Informa

Un destino que atesora más que sol y playa

  • La localidad gaditana presenta una de las ofertas más completas y de mejor calidad para el turista

El Centro de interpretación del Vino y la Sal. El Centro de interpretación del Vino y la Sal.

El Centro de interpretación del Vino y la Sal.

Chiclana lleva años consolidándose como uno de los destinos principales turísticos de españoles y extranjeros. Su variedad de oferta y su calidad son los factores principales que convierten a esta ciudad, de poco más de 80.000 habitantes, en uno de los núcleos de referencia en cuanto al turismo se refiere.Evidentemente, una de sus principales bazas son las playas. Ocho kilómetros de arena fina y blanca atraen a aquellos que vienen a disfrutar de sol y playa. Las banderas azules ondean en su costa, que se encuentra rodeada de salinas y zonas verdes de pinares de un alto valor ecológico.

Sin embargo, Chiclana también es deporte. Sus numerosos y magníficos equipamientos deportivos, situados muy cerca de la zona hotelera y la alta calidad de los servicios que prestan han hecho de esta ciudad un lugar idóneo para los amantes de las más variadas disciplinas deportivas. Y si a esto se añade la idoneidad del clima, la práctica del deporte al aire libre se transforma aquí en una experiencia inigualable.

Pero Chiclana es además cultura. Conserva las características de un típico pueblo costero, conjugándolas a la perfección con un cuidado desarrollo turístico basado en el respeto al medio ambiente y esa amplia oferta de cultura y ocio. Resulta imprescindible sumergirse en el casco urbano del municipio, visitar los restos fenicios del cerro de El Castillo, la parroquia de San Juan Bautista, la iglesia y convento de Jesús Nazareno.

Por otro lado, la ciudad cuenta con el Centro de Interpretación del Vino y la Sal, que materializa la importancia que estos dos productos han tenido para el desarrollo social, económico y urbanístico de Chiclana. Ubicado en una antigua bodega, cuenta con un ámbito de tres salas dedicadas a la sal, con información sobre las explotaciones salineras de la localidad a lo largo de su historia, mas cuatro salas expositivas sobre el vino, donde se muestra el cultivo de las viñas y la historia de las bodegas de Chiclana. Realizada con todo lujo de detalles, da una perfecta idea de cómo eran, tanto ésta como otras muchas de las bodegas que existieron y que aún quedan en esta ciudad.

Imperdonable sería para el visitante no pararse a disfrutar de la también rica y variadísima gastronomía, de cuyos exponentes se puede dar buena cuenta en cualquiera de sus excelentes establecimientos hosteleros atendidos por magníficos profesionales del sector o bien adquirirlos en su conocidísimo Mercado de Abastos. El plato más característico lo constituye la berza chiclanera.

Playas de aguas cristalinas, actividades diversas, verdes pinares, un patrimonio, una cultura y una historia dignas de orgullo y una rica gastronomía. Todo eso es Chiclana y más... Chiclana es la hospitalidad de sus gentes, el carácter del chiclanero, que acoge al visitante con la amabilidad y generosidad que se merece, porque Chiclana es un pueblo acogedor por tradición, condición y convicción. Por esto y por mucho más, la visita a Chiclana se convierte en inolvidable.

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