Los deportes, tema del aperitivo

  • Don Felipe mostró su cara más amable en la copa de después del acto castrense

La victoria de la selección española en la Eurocopa y de Rafa Nadal en Wimbledon fueron los temas que centraron la conversación de Don Felipe con algunos de los asistentes al aperitivo que se ofreció después de la ceremonia de entrega de despachos en San Fernando. Nuevos sargentos y familiares la mayoría de ellos, los jardines de Cristóbal Colón fueron testigo de las escenas más cercanas y afables del Príncipe de Asturias con los presentes.

Nada más firmar en el libro de honor de la Escuela de Suboficiales, la comitiva integrada por Don Felipe se dirigió al enclave en el que se ofreció una copa de vino español y un aperitivo al público.

Una vez allí, el almirante jefe del Estado Mayor de la Armada (AJEMA), Sebastián Zaragoza Soto, y el director de la Escuela, Jesús Bernal García, que escoltaron a Su Alteza en todo momento, propusieron sendos brindis en honor de Su Majestad el Rey y España. Los asistentes, que ya empezaban a agolparse en torno al Príncipe, escucharon los discursos de ambos y levantaron sus copas al término.

Los más osados, familiares la mayoría y ajenos al protocolo, aprovecharon para hacerse una foto junto a Don Felipe, quien no paró de hablar con todo el mundo sonriendo en todo momento. A pesar de la negativa de algunos miembros de su cuerpo de seguridad, el heredero al Trono de España accedió a salir en la instantánea de más de uno. Siempre sonriente, eso sí, y de buena gana.

Los más pequeños coparon su atención ya que, a poco que se tropezaba con algún carrito de bebé, hacía una parada para mirar al pequeño y departir un rato con sus padres.

Pero si un tema fue el protagonista de este momento real fue el deporte, en concreto la reciente victoria en la Eurocopa, de la que intercambió impresiones con varias personalidades militares y también con una nueva sargento con la que hizo una parada en su periplo por los jardines de Colón.

A lo largo de dicho recorrido una joven familiar se atrevió a hacerle la pregunta del millón, que "¿Dónde está Doña Letizia?" A lo que respondió que no había podido acompañarle en su visita a La Isla pero estaba "muy bien". Entonces otra señora le expresó la admiración que profesaba a su mujer y le manifestó que le "gustaba mucho". "Muchas gracias", respondió entre risas y saludos.

Todo un baño de multitudes al que el Príncipe hace frente cada vez con más habilidad, cercanía y simpatía.

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