El gran déficit de red eléctrica pone en serio peligro la reindustrialización

  • Zona Franca da la primera voz de alarma sobre este lastre que puede condicionar las inversiones, lo antepone incluso a la falta de suelo y lo atribuye a la ausencia de planificación energética

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Cádiz es líder en producción energética. Tiene una capacidad de generación de 5.800 megavatios anuales, más de la mitad de toda Andalucía. 5.800 megavatios instalados y en la Bahía hay "auténticos problemas" para garantizar el suministro de una decena a una empresa nueva. El gran déficit de infraestructura eléctrica está detrás de este problema, que, aunque se veía venir desde hace tiempo, se ha agudizado ahora ante los nuevos proyectos de reindustrialización y regeneración urbana que afrontan todas las localidades del arco gaditano.

Quien ha dado la primera voz de alarma ha sido el delegado del Estado en la Zona Franca, José de Mier, refrendado en el cargo la semana pasada por el Gobierno central. Pero de esta situación son conscientes y conocedoras la Consejería de Innovación y la Secretaría de Estado de Energía del Ministerio de Industria. Los tres organismos han iniciado ya las conversaciones para atajar esta falta de líneas de distribución y de potencia eléctricas ante el temor de que se convierta en el "lastre de mayor envergadura" para el desarrollo de la Bahía. El mayor lastre, irónicamente, de una de las provincias más energéticas del país y de una Bahía que podría tener garantizado su abastecimiento sólo con la central de ciclo combinado de Arcos si tuviera una adecuada red que canalizara hasta aquí la energía producida.

Así de tajante se mostró De Mier sobre la prioridad de solventar este handicap energético: "El mayor de los problemas actuales, con diferencia, no es de infraestructuras viarias ni de suelo, sino de dotación eléctrica. La capacidad energética puede limitar enormemente el desarrollo de empresas potentes y condicionar su ubicación porque en la actualidad no hay ni en Cádiz, ni en San Fernando ni en Puerto Real energía suficiente como para garantizar y ver con cierta tranquilidad las necesidades a corto plazo".

La demanda a la que se refiere no es otra que la de las empresas que se instalarán en la Bahía dentro del proceso de reindustrialización, como Sacesa, Aeroblade, Gadir Solar y Gadir Fotovoltaica... (al margen de las previstas en el TecnoBahía de El Puerto). "Hablar de reindustrialización sin hablar de esto me parece una utopía", considera De Mier. Pero no son sólo grandes obras industriales, sino que este déficit también condiciona el funcionamiento de dotaciones básicas como el nuevo hospital Puerta del Mar de Puntales, sobre el que ya hay negociaciones en marcha, o las mismas naves que Zona Franca promueve en el polígono exterior del recinto fiscal.

El responsable de la Zona Franca atribuye esta situación de urgencia a la ausencia de una "planificación energética" por parte de Red Eléctrica de España y de Endesa en los últimos años. Este retraso, agravado por los incrementos de demanda experimentados con el auge inmobiliario, es tal que "puede hacer inviable muchas inversiones en la provincia a corto plazo. Si ahora te piden nueve megavatios en Cádiz, no los tienes o tardas en tenerlos dos o tres años, con lo que la inversión se puede ir a otro lado", según vaticina De Mier, que reconoce que es una carencia general del sistema eléctrico, pero que, en Cádiz, "se acentúa". "No parecía que hubiera este problema tan profundo, pero lo hay", sentencia el delegado especial del recinto fiscal gaditano.

La mayor complicación de sufrir un déficit de estas características no es sólo económica, sino también de tiempo, sino que, además del fuerte coste que comporta, la mejora y extensión de la red tienen una tramitación "muy lenta" que lleva años: desde la planificación, el trazado, los estudios de impacto ambiental, el presupuesto y la ejecución, siempre dificultosa porque implica expropiaciones de terrenos. Además, las previsiones de demanda y coste para el desarrollo industrial son mucho más inciertas que a nivel residencial, donde el sector dispone de unos ratios medios de consumo y de una inversión por vivienda.

Ante este panorama, De Mier tiene clara cuál es la solución: la anticipación, actuar "a priori", incluso a través de que el Consorcio y la Junta asuman inversiones en infraestructuras como subestaciones eléctricas que, inicialmente, corresponden a Red Eléctrica o Endesa. El objetivo es evitar que lo que ahora es un problema se convierta en un escollo insalvable y es la estrategia sobre la que llama a trabajar: estudiar la infraestructura necesaria, el coste y actuar "con inmediatez", puesto que, según augura, "puede ser que tengas todo lo demás -suelo, empresas, infraestructuras de transporte- y no tengas resuelta la energía". Incluso, desde su punto de vista, la valoración del coste de la dotación eléctrica debe ser anterior a la de la propia inversión productiva, puesto que, si ya es difícil poner en marcha una actividad "en condiciones de un consumo normal, con niveles extraordinarios las posibilidades ya resultan remotas, por no decir imposibles".

Un proyecto que seguirá este esquema de planificación será el del parque empresarial Las Aletas, que supondrá "una revolución eléctrica" de tal magnitud que "habrá que hacerse por fases". De Mier pronostica que la solución será tender una línea directa desde la central de ciclo combinado de Arcos. "Estamos trabajando ya pero sabemos que será más fácil construir todos los accesos a Las Aletas que hacer una línea eléctrica".

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