Los autónomos también pinchan por la construcción y los administrativos

  • La afiliación descendió un 4,8% el año pasado, más que en Andalucía y España

Tampoco corren tiempos propicios para establecerse por cuenta propia. Aunque la opción del trabajo autónomo puede considerarse una alternativa laboral tras un despido o la falta de expectativas de inserción, el estancamiento económico está dificultando también la actividad de los autonómos. La provincia terminó el año con 53.551 personas inscritas en el RETA, el régimen especial de la Seguridad Social previsto para este tipo de trabajadores. Es un 4,8% menos que en el ejercicio anterior, un descenso notable si se compara con la evolución andaluza y española. En la Comunidad, la afiliación dentro este colectivo retrocedió un 4,2% y en el conjunto nacional fue un 4,7%. Sólo Almería tuvo peor comportamiento, bastante peor, en realidad que el gaditano, ya que el sector autónomo se precipitó un 6,2%.

El origen de esta disminución en el RETA es doble: nuevamente en la construcción y las actividades inmobiliarias, pero también en las ocupaciones administrativas y de servicios auxiliares, y en la industria. Que el ladrillo ha dejado de ser negocio no es noticia después de dos últimos años de crisis que han dejado en la cuneta a muchos promotores e intermediarios de compraventa de pisos que habían acudido a la llamada de este potosí moderno. En la construcción ya quedan menos de 5.700 profesionales autónomos (un 18,9% menos que en 2008) y en las imobiliarias no pasan de los 536 (un 13%), cuando entre ambos perfiles antes sumaban más de 10.000. Los planes públicos de estímulo de la obra pública han sido claramente insuficientes, sólo un bálsamo provisional y limitado.

Además, la contracción económica ha reducido la demanda de asesores, contables y demás profesiones vinculadas a la administración empresarial, de ahí que el censo en este campo haya descendido un 7,3%. Como también lo ha hecho en la industria, que ha experimentado un decrecimiento del 6,5% y puede considerarse como un varapalo importante dados los esfuerzos de la Administración para sostener e impulsar este sector como alternativa al inmobiliario.

Pero no todo son malas noticias. La Asociación de Autónomos de Andalucía (ATA) valora este año como "uno de los peores para el colectivo" y concluye que Andalucía "es una comunidad especialmente sensible a la crisis". Sin embargo, hay sectores donde sí hay una reactivación, unos primeros brotes verdes. Son los de actividades artísticas y recreativas (+1,9%), sanitarias (+0,8%), educativas(+0,8%) y hasta la propia hostelería (+0,6%). Suponen aumentos suaves y, salvo el último, en ámbitos secundarios del sistema RETA -el principal es el comercio, con 17.853 afiliados-. Pero sólo el leve repunte hostelero, que es la segunda mayor agrupación provincial con 6.712 trabajadores por cuenta propia, puede considerarse un primer síntoma de revitalización tras dos años de decadencia.

La patronal regional atribuye este nuevo ejercicio negativo a "las restricciones crediticias, el encarecimiento de los préstamos, la morosidad, el descenso del consumo de hasta el 30% y el agravamiento del aumento del paro" e insiste en la necesidad de que la Administración fomente "el autoempleo como medida de recolocación de trabajadores". "Si seguimos perdiendo emprendedores, seguiremos aumentando mes a mes las cifras de desempleados", argumentó el vicepresidente de ATA Andalucía, Rafael Amor.

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