2009, el año de las obras

  • La ciudad ha afrontado un año cargado de incomodidades por las numerosas actuaciones coincidentes y que se han ejecutado con planes estatales y autonómicos

Si hay algo que ha marcado claramente el año 2009 que acaba de concluir ha sido la coincidencia de numerosas obras de gran calado que han alterado la vida de la ciudad o mejor dicho, de los ciudadanos, que han tenido que convivir durante meses con las molestias que supone el tener "albañiles en casa", valga la comparación.

La mayoría de los trabajos que se han ejecutado en la ciudad tenían una fecha tope de ejecución ya que venían marcados por los plazos del Fondo Estatal de Inversión Local (FEIL) o el Programa de Transición al Empleo de la Junta de Andalucía (Proteja), actuaciones que han permitido que el Ayuntamiento licitara en el último año actuaciones por valor de más de 15 millones de euros. Algunas de estas obras, las de mayor calado, no han terminado aún a pesar de que la subvención estatal estipulaba que debían estar concluidas antes del 31 de diciembre. Ha sido el caso de actuaciones tan importantes como la remodelación de la avenida de la Bajamar entre el muelle del Vapor y los bloques de Pescadería, con un presupuesto de más de dos millones de euros, o la duplicación de la avenida de Sanlúcar en el tramo comprendido entre el cementerio y la glorieta de Don Juan de Austria, una actuación presupuestada en más de 1,5 millones de euros que ha cambiado por completo la fisonomía de la zona y que contará desde ahora con dos carriles en cada sentido, con nuevos acerados y un nuevo carril para bicicletas. Para estas dos obras el Ayuntamiento ha tenido que pedir una prórroga en su ejecución ya que no ha sido posible terminarlas a tiempo. En el caso de la avenida de la Bajamar el motivo del retraso fue la aparición de restos arqueológicos que obligaron a ralentizar las obras, restos que se han incorporado al proyecto al hallarse un antiguo cantil del río de unos cien metros de longitud. En el caso de la avenida de Sanlúcar el problema ha sido la falta de suministros, lo mismo que ha ocurrido con las obras de reforma de las calles Santa Clara y San Sebastián, cuya terminación también se ha retrasado. En estas dos últimas actuaciones y en la de la calle Cruces, las obras básicamente han consistido en la repavimentación de estas céntricas vías y en la ampliación del acerado, con la pérdida de numerosas plazas de aparcamiento, algo que ha sido muy criticado por los vecinos. Pero no solo los fondos estatal y autonómico han tenido a la ciudad en jaque desde la pasada primavera, que es cuando comenzaron a ejecutarse la mayoría de las actuaciones. En pleno verano se cerraba también al tráfico la calle Espíritu Santo, uno de los accesos al centro de la ciudad, con motivo de la obra de restitución del saneamiento de la vía, que se encontraba muy deteriorado desde hace años. Esta actuación obligó a cerrar la calle al tráfico entre los meses de julio y septiembre. Los trabajos ejecutados dentro del proyecto de Urbanismo Comercial, que coordina la Concejalía de Comercio y cuentan con la cofinanciación de la Junta de Andalucía, también han tenido en jaque durante este último año a vecinos, comerciantes y hosteleros, que han visto como algunas de las calles más céntricas de la ciudad se cerraban al tráfico al ser semipeatonalizadas.

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