El asilo de ancianos afrontará a partir de enero los arreglos en su estructura

  • Las hermanitas de los pobres buscan donaciones para sufragar el elevado coste que supone la reparación de los cimientos del edificio, en mal estado, así como el recambio de las tuberías

El asilo de ancianos de las Banderas necesita desde hace ya varios meses unas obras de urgencia en todo el edificio debido al mal estado en que se encuentra el forjado del suelo de la residencia. Aunque el deterioro no ha afectado a todo el edificio, hay zonas de la planta baja en las que no son recomendables las aglomeraciones ni movimientos bruscos que puedan hacer temblar la estructura.

Los primeros síntomas del deterioro de este edificio, de tan sólo 25 años, se detectaron hace ya dos años, pero no será hasta después de las Navidades cuando las hermanitas de los pobres afronten definitivamente las necesarias obras.

Al principio creyeron que las grietas que habían detectado en el techo de los sótanos se debían a un problema con las cañerías. Sin embargo, tras la supervisión de varios técnicos y arquitectos dedujeron que el problema radicaba en las vigas que surcan dichos techos. Al parecer, estas vigas procedían de una partida en mal estado que, poco a poco, han hecho estallar el hormigón que las sostiene.

Sin embargo, las obras que necesita este inmueble ya no sólo contemplarán la reparación del forjado, sino que también, desde verano, las responsables del asilo han considerado ineludible el recambio de todas las tuberías que atraviesan las instalaciones, desde el sótano hasta el último piso. Las cañerías, al igual que el forjado, se ha ido resquebrajando debido al defectuoso material con que se han fabricado. Mientras tanto, el personal de mantenimiento del asilo ha tenido que ir poniendo parches constantemente para evitar escapes y roturas mayores.

A mediados de la semana pasada, la hermana superiora, sor María Beatriz, mostraba a los arquitectos que se encargarán del proyecto la situación del edificio. Luego, antes de Navidad, acudirá a Sevilla a una reunión en la que se formalizarán los contratos de obras y demás trámites para comenzar con las obras cuanto antes, previsiblemente después del día de Reyes para evitar molestias a los ancianos durante las fechas navideñas, en las que se celebran diversas de jornadas de convivencia con asociaciones y colectivos de la ciudad.

Y en dicha reunión será cuando se conozca el presupuesto final de los trabajos de rehabilitación, aunque se estima que la consolidación de la estructura sobrepasa los 425.000 euros, mientras que el asunto de las tuberías podría llegar hasta los 150.000 euros. Es decir, la inversión será 600.000 euros.

Por tanto, para sufragar el coste, las hermanitas de los pobres han abierto una cuenta en el Banco Andalucía para que todos los interesados aporten un donativo. Además, todas las semanas, las monjas recorren las calles de diferentes ciudades de la provincia en busca de gente que ayude económicamente al proyecto, aunque, por el momento, con escasa fortuna. Ni las donaciones a través del banco ni los actos benéficos que se han organizado en los últimos meses sirven para obtener todo el dinero necesario. Según la hermana superiora, la pequeña aportación con la que cuentan es totalmente insuficiente para hacer frente a las obras.

Ahora, tendrán que pedir ayuda a la congregación y tratarán de que el dinero que recaudaban en los talleres se destine a las obras, en lugar de dedicarse a misiones en el extranjero, aunque también lo necesiten. "Al ser hermanitas de los pobres, vivimos gracias a la caridad y a las donaciones; no tenemos riquezas ni subvenciones", recuerda Sor María Beatriz.

En el asilo hay actualmente 17 hermanitas de los pobres, que cuidan a 62 ancianos. El edificio tiene capacidad para albergar hasta 100 personas, pero son conscientes que, como están las instalaciones, no deben acoger a más ancianos.

Por otro lado, las Nuevas Generaciones del PP han comenzado una campaña para recoger leche que luego destinarán al asilo.

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