Las almadrabas concluyen otra gris temporada al filo de la rentabilidad

  • Los pescadores empiezan a levar las artes en Zahara, Conil y Tarifa, mientras que Barbate prepara la captura del revés · Un último mes flojo deja el ejercicio en 6.770 atunes, 1.600 menos que en 2007

Los marineros empleados en las almadrabas de Zahara de los Atunes, Tarifa y Conil han comenzado la leva de las artes instaladas frente a la costa jandeña tras dar por concluida la temporada en este ecuador de junio, según confirmó ayer el presidente de la Organización de Productores Pesqueros de Almadraba OPP-51, Diego Crespo. El balance del ejercicio se estanca en 6.770 ejemplares con un peso total de 1.183 toneladas, a la espera tan sólo de las últimas capturas que pueda ofrecer la almadraba de Barbate en la campaña del revés, que intentará interceptar algunos peces durante julio en su regreso al Atlántico tras el desove en el Mediterráneo.

"Empezamos mal, remontamos en un buen tramo medio, pero desde final de mayo apenas hemos levantado 40 piezas y las redes están vacías", se resigna Crespo. La temporada es floja, en la línea decadente que sufre la artesanía del atún, aunque hubo años peores para el sector. Se han capturado 1.600 peces menos que en 2007. Ése ejercicio fue el mejor desde 2001. Un año antes, en 2000, se consiguieron 8.390 pescados, y en 1997, más de 15.000.

El peso medio de los atunes capturados este año se incrementa de 161 kilos a 174. "Otros años hemos estado más cortos de peso, pero seguimos por debajo de nuestra media histórica de 180 o 200 kilos, y por debajo de la media de capturas por temporada, que está en 1.500 toneladas", explicó el presidente de OPP-51.

Con las 1.183 toneladas de carne roja pescada, las almadrabas quedan lejos del tope de 1.417 asignado este año por la Comisión Internacional para la Conservación de los Atunes del Atlántico (Iccat). La cosecha de este 2008 camina al filo de la rentabilidad del negocio, que los productores sitúan en torno a las 1.350 toneladas. "Habrá que calcular costes y beneficios... Cada almadraba tiene tres millones de euros de gastos, y cada vez es más difícil sacarla adelante con estos resultados", asevera Diego Crespo. El año pasado, las almadrabas facturaron poco más de 12 millones.

Las condiciones climatológicas han sido las propias de una gran temporada pero el tributo del mar ha sido escaso. Cada vez hay menos atunes, mientras continúa la sobreexplotación de la pesquería por parte de las depredadoras flotas industriales. El alto ritmo de capturas ha llevado este año a la Comisión Europea a decretar la veda del atún rojo desde el día 16 de este mes para los barcos de cerco de Grecia, Francia, Italia, Chipre y Malta, y desde ayer para la flota española. Con esta veda, que no incluye a las artes tradicionales, la CE pretende obligar a los países a cumplir las cuotas de capturas señaladas en el plan de recuperación del túnido, aprobado en el año 2006 y cuyos resultados son todavía una incógnita.

Los científicos del Iccat están desde ayer -y hasta el 4 de julio- reunidos en Madrid para analizar el stock de atún rojo. Si no ha habido mejoras con respecto a los dos últimos años, propondrán el cierre de la pesquería a la Comisión, que en noviembre volverá a reunirse para evaluar los dos primeros años de ejecución del plan de conservación del atún.

Los almadraberos gaditanos valoran la iniciativa, que elevó la talla de las capturas de 10 a 30 kilos, aunque defienden que la única garantía frente a la extinción del atún rojo es que se acabe con una flota industrial sobredimensionada. "No puede haber más pescadores que recursos", apunta Crespo, que defenderá esta reclamación en el debate de la Iccat sobre capacidad de la flota que se celebrará el mes que viene.

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