Trabajadores de la limpieza en playas inician hoy una huelga indefinida

  • Los representantes de la plantilla y la empresa concesionaria del servicio no consiguen alcanzar un acuerdo satisfactorio en la última reunión celebrada ayer

Los trabajadores del servicio de limpieza en playas y pinares decidieron ayer en asamblea comenzar hoy la huelga indefinida que habían anunciado hace unas semanas. La última reunión celebrada ayer entre representantes de la plantilla y de la empresa concesionaria del servicio, GSC, finalizó sin que llegaran a un acuerdo satisfactorio para evitar el paro laboral.

Los servicios mínimos previstos, aunque aún no son definitivos, dejarán las playas con sólo dos operarios, los pinares con otros dos y una persona para servicios generales. Y una vez que comience la temporada alta, el 15 de junio, los servicios mínimos aumentarían en otra pareja de trabajadores para las playas.

El portavoz de los operarios, José Rodríguez (secretario local de CCOO), ha señalado que ayer propusieron a la empresa desconvocar la huelga si se anulaban todas las sanciones impuestas a varios trabajadores a raíz de la redacción de un escrito en el que denunciaban las supuestas amenazas del jefe de servicio del área de Medio Ambiente, Antonio Caraballo. Esta propuesta incluía también la devolución del sueldo de aquellos días en que estuvieron suspendidos de empleo. La empresa había accedido hace unos días a retirar dichas sanciones, salvo a tres de ellos, que habían recurrido los expedientes y por tanto, se encuentran en vía judicial. Pero, con esta nueva medida propuesta por los trabajadores, que afectaría a todos ellos (no sólo a los que no habían recurrido) el asunto ha quedado sin solución. Según Rodríguez, "deducimos que la empresa no puede retirar todas las sanciones porque, de algún modo, sería darle la razón a la denuncia de los trabajadores contra Caraballo".

Otro asunto polémico y sin acuerdo final ha sido el tema de las contrataciones. Mientras los trabajadores piden que se tengan en cuenta, al menos, a los eventuales para los nuevos contratos que se realicen, la empresa asegura que sus propuestas "no encuentran amparo en el convenio colectivo vigente, siendo imposible su aplicación". Ante esto, GSC les ha propuesto negociar un nuevo convenio colectivo "de forma anticipada", pero los representantes de los trabajadores lo consideran como un asunto ajeno a la convocatoria de huelga y sus reivindicaciones.

La empresa concesionaria asegura que "sólo ha rechazado aquellas peticiones que no se ajustan a la ley", insistiendo en que ha sido "la sinrazón de la mesa de negociación" la que ha llevado a "cambiar sus propuestas iniciales por otras que volvían a incidir en la misma línea de ilegalidad". No obstante, los trabajadores entienden que la primera en proponer una "ilegalidad" fue la empresa, al pedir que se trabajara en mayo como si fuera temporada alta sin avisar con un mes de antelación, tal y como exige el convenio. Sin embargo, precisamente este punto fue uno en los que los trabajadores cedieron, el pasado lunes, en otra reunión mantenida en el Servicio Extrajudicial de Resolución de Conflictos Laborales (Sercla).

La concesionaria insiste en "no comprender cuáles son los beneficios para la plantilla con esta huelga", pues había propuesto a los trabajadores "un aumento de la prestación temporal de sus contratos", que implicaría una mejora en la "calidad de vida de unos trabajadores que sólo trabajan una determinada temporada al año". A pesar de todo, GSC ha querido expresar su plena "disposición negociadora y conciliadora". Eso sí, la empresa ve necesario pedir una mayor "claridad, rigor y solvencia" a los asesores sindicales de la mesa negociadora, de modo que presenten "una postura clara y única, y a ser posible, real, plausible y legal para sus reivindicaciones".

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