El TS rechaza que un narco lanzase su avioneta contra unos guardias

  • Revocada la condena por atentado al piloto de una aeronave que arrolló a un coche de la Guardia Civil en Villamartín. "Intentaba huir y chocó", dice el Supremo

El Tribunal Supremo ha revocado parcialmente una sentencia de la Audiencia Provincial de Cádiz que condenó por atentado al piloto de una avioneta cargada con hachís que en febrero de 2005 arrolló a un vehículo de la Guardia Civil cuando los agentes trataban de detener a los ocupantes. La nueva resolución sostiene que el narco que pilotaba la avioneta no la lanzó contra el automóvil sino que su intención era huir: que la aeronave chocó con el coche al intentar despegar.

Los guardias civiles habían atravesado el vehículo oficial en el carril de tierra en el que acababa de aterrizar la avioneta y habían abandonado rápidamente el coche al percatarse de que la aeronave, en lugar de quedarse parada, reanudó la marcha y se dirigía hacia donde se encontraban ellos. El impacto destrozó totalmente el vehículo. La Sección Octava de la Audiencia, con sede en Jerez, juzgó el asunto en abril de 2007, estimó que el piloto había lanzado la avioneta contra los guardias y condenó al piloto a un año de prisión por un delito de atentado. El Supremo revoca esa condena aunque mantiene la de tres años y seis meses de prisión impuesta por tráfico de hachís a ese procesado y al propietario de la avioneta.

Los hechos sobre lo que se ha pronunciado el Supremo sucedieron hacia las siete de la tarde del 14 de febrero de 2005 en una zona de Villamartín conocida como Las Gateras. La Guardia Civil investigaba una trama que transportaba hachís desde Marruecos a España usando una avioneta. Los guardias siguieron a un coche y observaron cómo una avioneta aterrizaba en un carril de tierra. Luego atravesaron su coche para dar el alto a los ocupantes de la aeronave y fue entonces cuando se les vino encima.

Tras el choque, el piloto de la avioneta, identificado por la sentencia del Supremo con el nombre supuesto de José María, salió huyendo y fue detenido por los agentes. En el interior de la aeronave fueron hallados 18 bultos que contenían 363 kilos de hachís.

El piloto, nacido en 1965, es vecino de la localidad malagueña de Torremolinos. El propietario de la avioneta, también condenado a seis meses de prisión por receptación, es natural y vecino de la localidad sevillana de Utrera. La sentencia de la Audiencia explica que éste era partícipe de la actividad de tráfico de hachís y que puso la avioneta a disposición del piloto con pleno conocimiento del uso al que iba a ser destinada. La aeronave estaba a nombre de una persona que se encontraba en paro y que carecía de ingresos conocidos.

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