Suspenso a los supermercados por vender pescado en riesgo de extinción

  • En un informe presentado en Cádiz, Greenpeace acusa a las grandes superficies de ser "cómplices de la destrucción marina" y les exige una comercialización sostenible

'Una receta para el desastre' es el contundente encabezado de la nueva campaña emprendida por Greenpeace para concienciar sobre los peligros de la venta y consumo de productos del mar en peligro de extinción o, incluso, prácticamente agotados. Cádiz fue ayer el lugar elegido en España para presentar esta iniciativa y el estudio previo realizado por la organización ecologista sobre la situación del mercado español.

Según este informe, ninguna de las principales cadenas de supermercados que operan en el país tiene una "mínima" conciencia sostenible en su política de compra de pescado y la mayoría ni siquiera refleja en el etiquetado la especie o el lugar de procedencia del producto. El análisis se ha centrado en los supermercados e hipermercados porque estos concentran el 70% de las ventas de pescado y ninguna de las seis cadenas evaluadas rozó siquiera el aprobado. "No tienen políticas, no las cumplen o son insuficientes", según denunció la responsable nacional de la campaña de Greenpeace, Paloma Colmenarejo.

La empresa mejor situada en el ranking fue la germana Lidl, probablemente, a juicio de la ecologista, por su presencia en otros países con mayores niveles de sensibilización. Y la peor, con una ínfima valoración de tres puntos sobre los 252 totales otorgados en el estudio, resultó Mercadona, a la que Colmenarejo conminó a "empezar por etiquetar su pescado, a identificarlo y reflejar la zona de captura -que sólo aparece en los productos empaquetados-, ya que, de lo contrario, el cliente no puede elegir" si quiere hacer una compra responsable.

En segundo lugar tras Lidl se sitúa Carrefour, mientras que El Corte Inglés, Eroski y Alcampo figuran muy alejados de las dos primeras con puntuaciones por debajo de diez sobre el total de 252.

A tenor de este resultado, Colmenarejo sentenció que "los supermercados en España son cómplices de la destrucción de los océanos al no comprometerse con la sostenibilidad de los productos pesqueros". Por ello reclamó no sólo la retirada de este pescado y la venta de otro no amenazado, sino también que "promuevan iniciativas" de concienciación en esta materia. A juicio de la responsable de Greenpeace, la causa de estas malas prácticas de las grandes superficies no es tanto la dejación como el desconocimiento, ya que "aunque algunas se han planteado políticas sostenibles como el comercio justo de ciertos productos, nunca las aplicado en este mercado".

El objetivo de Greenpeace con esta campaña es implicar a "todos los actores" en la conservación de los recursos marinos amenazados, "desde el Gobierno y las industrias pesqueras hasta los supermercados y los consumidores, que también una gran responsabilidad", según argumentó el portavoz de Océanos, Sebastián Losada. Con este propósito, el colectivo ha empezado a divulgar una "lista roja" de quince especies pesqueras en situación de sobreexplotación o capturadas con artes dañinas para el stock o su hábitat, acompañada de la llamada de advertencia "Escoge bien tu pescado, no muerdas el anzuelo". Son: atún, bacalao del Atlántico, bacalao de profundidad, fletán del Atlántico, fletán negro, gallineta, langostino tropical, lenguado europeo, mantas y rayas, merluza, platija, pez espada, rape, salmón del Atlántico y tiburón.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios