"Los Reyes Magos han traído barro"

  • Una visita a la zona rural de Jerez, la 'zona cero' del temporal, después de que el agua haya desaparecido para dar paso al lodo · Viviendas, vehículos, plantaciones, carreteras... Éstas son las secuelas del temporal

En la barriada jerezana de Las Pachecas es prácticamente imposible caminar sin botas si no quieres llenarte de lodo hasta las rodillas. El agua, afortunadamente, casi ha desaparecido de una zona en la que hace apenas una semana había que utilizar barcas para desplazarse de un lado a otro de La Zarandilla, pero el barro, ahora, lo domina todo.

Regresamos al domicilio de Juan Pérez. La última vez que lo vimos iba enfundado en un traje de neopreno para rescatar a sus animales, atrapados por el agua. Ayer era un tipo abatido. Miraba con resignación lo que la madre naturaleza le ha enviado. A Juan Pérez se le ha muerto un centenar de gallinas, siete pavos, doce conejos y ocho cerdos que ya el pasado domingo pudo, por fin, enterrar. "Mira como está todo", comenta mientras señala todas sus herramientas y enseres de construcción, llenas de barro hasta arriba. También muestra una nevera, de la que saca un cochinillo que apesta a podrido.

Entramos en su casa. A pesar de que hay que subir tres escalones, lo que la sitúan a un metro veinte de altura, el agua llegó a alcanzar dentro los cuarenta centímetros. Afortunadamente, Juan pudo rescatar los regalos de Reyes que hoy estarán disfrutando sus nietos.

Afuera, sus amigos y familiares le echan una mano quitando barro. Uno de ellos es José. Él es otro de los grandes afectados del temporal. Su coche es un Megane nuevo del que todavía debe pagar dos años, pero no pudo sacarlo del barrio cuando llegó el agua. "Llegó hasta casi el techo", afirma cuando abre el coche y enseña el estado en el que está por dentro, lleno de barro. Todavía no sabe si arrancará, ya que está esperando a que se seque totalmente. "Los Reyes Magos nos han traído fango", lamenta mientras cierra la puerta del coche y se dispone de nuevo a limpiar.

Juan Pérez relata que ha tenido que mandar a sus animales a la finca de un familiar. Su vecino, recién llegado, explica que hasta el domingo no pudo llegar a su casa para evaluar los daños que ha sufrido. "Me he encontrado a mi perro muerto con un golpe en la cabeza. Se ve que han querido entrar a robar aprovechando la inundación".

Dirección a La Ina, junto al Guadalete. Ayer, la Guardia Civil tuvo que cortar la carretera debido al agua, que volvió a inundar un tramo debido a las precipitaciones de la madrugada. Así y todo, los que se aventuraban a cruzarla a pesar de la prohibición, podían hacerlo. En la zona un tractor realiza tareas de limpieza del ramaje acumulado.

Pasada la Venta Las Carretas, junto a la Ermita de La Ina, hay un camino que lleva a Los Cejos del Inglés, en donde hay varias fincas afectadas. El camino hasta esta zona divide en dos un pequeño lago formado durante el temporal y que recuerda a las plantaciones de arroz de China o Vietnam.

Allí se encuentra Manuela Vargas. Señala que "hasta que no bajó el agua, para llegar aquí teníamos que hacerlo en zodiac". Manuela tiene como vecinos a sus padres y a su hermano, que han tenido que emigrar hasta que no deje de llover. "Soy la única que me he estado quedando aquí a dormir, porque mi vivienda tiene dos plantas".

En su finca, el agua ha derribado un muro, además de dejar en mal estado los accesos de su vivienda y de dejar anegado el garaje. También han tenido que evacuar a varios animales. "Seis caballos los hemos podido llevar a otro cortijo, sacamos también a dos becerros, de los cuales murió uno, y también pudimos sacar varios cerdos gracias a la ayuda de un amigo de mi padre. Sin embargo, teníamos gallos que se nos han ahogado".

Dentro de su vivienda el barro se acumula y hay que tener cuidado para no pegarse un resbalón. De momento no tiene ni agua corriente ni electricidad, por lo que aún es complicado ponerse a limpiar.

En la cocina, los electrodomésticos están por el suelo debido a la corriente del agua, que arrasó con todo. "Están todos para tirarlos, al igual que casi todo el mobiliario. Son diez días los que se han llevado ahí dentro cubiertos de agua", señala Manuela, que también lamenta las pocas ayudas que han recibido. "Por aquí no ha aparecido nadie. Solamente me llamó Mónica (delegada de alcaldía en La Ina), pero ni Protección Civil, ni Guardia Civil... Nadie. Si se hubiera inundado el centro de Jerez seguro que la alcaldesa habría ido la primera".

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