Provincia

Paso a paso cumpliendo con una gran devoción

  • Las hermandades de Cádiz, Puerto Real y Arcos iniciaron ayer su peregrinación con rumbo a El Rocío

  • El obispo ofició la misa del romero en Puerto Real

Las hermandades de Cádiz, Puerto Real y Arcos pusieron en la mañana de ayer rumbo hacia la aldea del Rocío con la salida desde sus respectivas poblaciones.

En la capital gaditana un centenar de personas iniciaron su peregrinación para participar el lunes en la multitudinaria procesión que se celebra en la aldea almonteña. La jornada comenzó muy temprano en la iglesia de San José, donde a las siete y media se rezó el santo rosario y media hora después comenzó la misa de romeros oficiada por el director espiritual de la hermandad, Alfonso Gutiérrez. En el altar mayor ya se encontraba el Simpecado de la hermandad gaditana, que había sido trasladado hasta la iglesia la noche anterior.

En Cádiz se visitó a la Patrona en Santo Domingo y después estuvo en Salesianos

Posteriormente, los rocieros con la carreta del Simpecado se dirigieron hacia el casco histórico, donde hicieron la tradicional visita a la Patrona de la ciudad, la Virgen del Rosario y donde fueron recibidos por el prior de los dominicos, Pascual Saturio.

Una vez que se ha perdido la visita al Ayuntamiento, se comenzó el regreso a extramuros, donde hicieron una nueva parada en la iglesia de María Auxiliadora, donde rezaron el ángelus. La jornada continuó hasta que los rocieros atravesaron el Puente Carranza, almorzaron en la barriada del Río San Pedro y después dirigirse hasta Sanlúcar, donde por la tarde tenían previsto embarcar y cruzar el Bajo Guía para penetrar en el Coto de Doñana y emprender el camino hasta la aldea almonteña de El Rocío.

A las nueve y media de la mañana tenía lugar ayer, ante la puerta de la capilla de la Hermandad del Rocío de Puerto Real, la tradicional Misa de Romero que servía como antesala al inicio de la peregrinación de los rocieros de la Villa. Este año la eucaristía tenía un matiz especial y es que, por primera vez, era oficiada por el obispo de Cádiz y Ceuta, Rafael Zornoza Boy, después de la petición que los rocieros le realizaron durante una visita pastoral a la localidad.

Fue el propio obispo quien bendijo e impuso las medallas a los nuevos hermanos y quien portó el simpecado de la Hermandad desde el altar que ocupó durante la Eucaristía hasta la carreta en la que hará el camino hasta la aldea almonteña del Rocío.

En la salida, una vez más, la emoción de quienes partían se mezclaba con las lágrimas de quienes este año no acompañaba a la comitiva puertorrealeña que ha crecido respecto a 2017: alrededor de 160 romeros, 30 vehículos y una decena de caballos.

Tras abandonar la capilla del Rocío, los hermanos realizaron visitas a la parroquia de San Benito Abad y a la Prioral de San Sebastián, donde recibieron ofrendas florales. También fueron despedidos por los alumnos del colegio Juan Pablo II-Santo Ángel y La Salle, que salieron a las puertas de sus respectivos centros para saludar a los rocieros.

Tras abandonar la localidad, la primera parada se produjo en Sanlúcar de Barrameda donde, tras el almuerzo, participaron en la ofrenda floral a la Virgen del Carmen en la capilla de Bajo de Guía, antes de embarcar para cruzar el Guadalquivir y pisar, por primera vez en este año, las arenas de Doñana.

La Hermandad del Rocío de Arcos partió ayer por la mañana desde la localidad serrana para cumplir un año más con su devoción mariana en la Aldea del Rocío. Los miembros de la Hermandad celebraron a las siete y media de la mañana la tradicional misa de romeros en la parroquia de San Francisco por ser su sede canónica, acompañados de decenas de vecinos que quisieron arroparlos en su despedida. Una hora más tarde, la hermandad realizaba el traslado hasta el recinto ferial de Arcos, desde donde partían rumbo al Rocío. Como otros años, el alcalde de la localidad, Isidoro Gambín, acompañado por la diputada Ana Carrera, y otros miembros de cofradías locales quisieron acompañar a la comitiva por las calles de Arcos. Ya desde el recinto ferial, la Hermandad del Rocío, cuya hermana mayor es Isabel Vallejo, organizaba la comitiva formada por el Simpecado, vehículos y caballistas para realizar la primera de las etapas rumbo a Sanlúcar de Barrameda, donde debían realizar el embarque a media tarde.

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