"El PP no ha cambiado de principios, sólo de estrategia"

  • "Hoy somos un partido más simpático, cercano y atractivo para el ciudadano"

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Antonio Sanz sigue sin tocar techo en política. Tras su reafirmación como número dos del Partido Popular (PP) de Andalucía, donde continuará siendo secretario general y mano derecha de Javier Arenas, el reciente congreso de Valencia le ha aupado además por vez primera a la ejecutiva nacional del partido, presidida por Rajoy y del que forman parte 35 militantes, entre ellos los gaditanos Javier Arenas, Teófila Martínez, Miguel Arias Cañete y María José García-Pelayo. Este nombramiento es considerado por Sanz como un reconocimiento al cuarto de siglo que lleva dedicado a la política aunque apostilla que "hace ya mucho tiempo que me siento enormemente recompensado por mi partido".

-¿Qué puede aportar el PP-A a la dirección nacional del partido que no haya aportado hasta hoy?

-Nosotros, liderados por Javier Arenas, tenemos una forma diferente de hacer política, muy pegada a la tierra, muy de cercanía al ciudadano, muy de trabajar las 24 horas. Arenas llegó en 2004 e imprimió un ritmo al partido que ha tenido un reconocimiento con el incremento de 10 escaños. Hoy estamos en la antesala del cambio en Andalucía. Y esta forma de trabajar seguro que servirá para imprimir carácter a la nueva ejecutiva nacional , en la que es indiscutible que el PP-A y el propio Arenas han salido muy fortalecidos.

-Tras la derrota del 9-M y los tres meses de convulsión interna en el PP, ¿pensó en algún momento en que la unidad del partido estaba en peligro?

-No, en ningún momento, porque, a pesar de los factores externos, la unidad estaba garantizada por el respaldo masivo de los avales a Rajoy. Mire, yo he vivido situaciones muy tensas dentro del PP, como el congreso de 1986 en Cádiz, en el que el esfuerzo de dirigentes como Teófila Martínez, Miguel Arias, Jesús Mancha, Aurelio Romero o Juan Manuel Armario impidieron la ruptura, o el enfrentamiento a cara de perro entre Hernández Mancha y Herrero de Miñón, o cuando se fue Hernández Mancha y tuvo que volver Fraga. La de ahora ha sido una situación compleja de la que el PP ha salido muy reforzado.

Es evidente que en el congreso nacional el PP no ha renunciado ni a uno de sus principios, ni a uno de sus valores. Lo que sí se ha hecho es cambiar la estrategia porque está claro que no hemos ganado las elecciones. El PP es hoy un partido más cercano, simpático y atractivo para el ciudadano pero es también garantía de progreso y de futuro. Es un proyecto más sólido, más unido y con un liderazgo mucho más fuerte. Rajoy ha apostado, ha aguantado y ha ganado y los que desde el principio hemos estado a su lado nos sentimos muy satisfechos.

-La militancia del PP ha apostado mayoritariamente por Rajoy como presidente del partido y como candidato a la Presidencia del Gobierno pero, ¿no teme usted que esa opinión no coincida con la de los votantes no militantes del PP?

-Estoy convencido de que, después del congreso nacional, esos militantes sí ven ya a Rajoy como el mejor. Los congresos de los partidos no se hacen sólo pensando en la militancia sino que se hacen también para lanzar un mensaje a la sociedad. Y el mensaje que han captado los ciudadanos es que somos un partido de centro, reformista, abierto, dialogante y atractivo. Yo creo que el PP no sólo tiene consolidado el voto de lo que representa el centro-derecha sino que hoy hay muchos votantes socialistas que están decepcionados con el PSOE. Nosotros hemos ampliado de manera sustancial nuestro espectro político. Donde acaba el PSOE, ahora llega el PP. Hemos llegado justo a la frontera. Para ganar las elecciones no nos valen los 10 millones de votos, necesitamos al menos 12.

Además, el PP se ha consolidado como un proyecto político que es solución para los problemas de los ciudadanos. Hoy el único partido capaz de afrontar con soluciones reales la crisis económica es el PP. Eso lo saben los ciudadanos andaluces y gaditanos. Lo demostramos cuando estuvimos en el Gobierno, con la mejor política económica que se ha hecho en la historia de España y los mejores resultados, rebajando los impuestos, reactivando la economía, creando empleo, mejorando la formación... Los ciudadanos saben que el PP es la única garantía de mejorar la crisis económica.

-Han optado ustedes por el centro, pero ¿no le convendría más al PP que IU se hiciera fuerte para que le arrebata votos al PSOE por la izquierda?

-Nosotros no podemos esperar a que IU se fortalezca, como en Andalucía no podemos esperar a que el PA le quite votos al PSOE. Si esperáramos a que eso fuese así, con los errores de IU y Llamazares y el caos y el desastre del PA, tendríamos PSOE para toda la vida. Hoy quien le quita votos al PSOE es el PP, en España y en Andalucía. Aquí decían antes que sólo podíamos gobernar con al PA. Hoy se ha demostrado que podemos gobernar solos. Por primera vez en la historia estamos a ocho diputados, uno por provincia, de la mayoría absoluta. Se han roto esquemas que antes no existían.

-Dicen algunos analistas que el primer efecto que ha conseguido el congreso nacional del PP es que Chaves se presente a la reelección como secretario general del PSOE andaluz. ¿Lo ve usted así?

- No tengo ninguna duda de que Chaves ha decidido volver presentarse al ver el liderazgo de Javier Arenas y su magnífico resultado en el congreso nacional. Lo que es penoso es que la única motivación de Chaves para volver a presentarse es que le haya obligado su partido. El llegó a Andalucía en 1990 como un candidato a palos, porque no quería serlo, y va acabar su era política en Andalucía como un candidato a palos porque no quiere volver a presentarse. Hoy Chaves representa lo antiguo, las políticas caducas, el cansancio. Es un presidente dañino para Andalucía, una factura demasiado alta que tenemos que pagar los andaluces. Y Chaves está al frente de un Gobierno que lleva años hibernando, porque no toma decisiones.

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