Provincia

Numeroso público en el día de belenes vivientes de la Sierra

  • Los cascos antiguos de Arcos, Espera, Villamartín y Ubrique retrocedieron en el tiempo y recrearon el nacimiento de Jesús

Una masiva afluencia de público pudo ayer disfrutar del Belén Viviente de Arcos, que volvió a ser un año más el centro de todas las miradas. El conjunto monumental del casco antiguo de la ciudad se convirtió de nuevo en un magnífico escenario de recreación del nacimiento de Jesús en Judea.

Las calles tomaron a partir de las seis de la tarde el color de la historia para transportar a niños y mayores, que pudieron observar una treintena de escenas donde se cuidó hasta el último detalle. Unas 400 personas actuaron como figurantes de este gran espectáculo, que lleva celebrándose en Arcos ya un cuarto de siglo.

Parecido ambiente se vivió ayer también en la localidad de Espera y Villamartín, que celebraron del mismo modo sus belenes vivientes. Las faldas del castillo de Fatetar, en Espera, se convirtieron en un paisaje de color y fiesta donde todo el pueblo se volcó. Este espectáculo contó con escenas de la tradición religiosa y los aderezos festivos propios de la época. También la Alameda de la Diputación, en Villamartín, fue el escenario para la recreación de este belén serrano.

En Ubrique, 170 actores duplicaban la cifra de participantes del año pasado en el belén viviente organizado por la Asociación de Vecinos de la Plaza de la Verdura y del Casco Antiguo. Con 42 escenas, las calles retrocedieron en el tiempo para recrear de nuevo un zoco, en el que podrán degustarse multitud de productos, desde licores y vinos, dulces típicos, o castañas, hasta garbanzos tostados.

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