Municipios de la provincia ya no tienen bombonas de butano

  • La Bahía, Jerez y el Campo de Gibraltar sólo cuentan con las botellas que quedan en los almacenes · Policía Nacional y Guardia Civil escoltan en 24 horas a unos 350 camiones

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Los efectos del paro de los transportistas siguen tocando de lleno a los servicios más básicos para el ciudadano. Ayer, los almacenes de bombonas de butano daban la voz de alarma. Muchos municipios de la provincia ya no tenían botellas y, los que aún contaban con algunas existencias, sus previsiones eran que no pasarían de hoy viernes.

Entre las poblaciones más afectadas se encontraba ayer Puerto Real. Después de tres días sin reparto por varias barriadas, los ciudadanos decidieron acudir ellos con sus vehículos hasta las oficinas en el casco urbano y hasta el almacén de depósito. A las nueve y media de la mañana, una larga cola de bombonas vacías podía verse en la acera de esta oficina a la espera de que llegaran algunas llenas. A la una y media de la tarde, ya no quedaba ninguna en las instalaciones puertorrealeñas. Desde el almacén de Repsol Butano ubicado en El Puerto (desde donde se surte a esta población y también a Puerto Real), se explicaba ayer que, como mucho, quedaría butano hasta primera hora de hoy, ya que muchos ciudadanos se habían acercado para comprar allí mismo alguna bombona. Ciudades como Rota y Chipiona se encontraban ayer en la misma situación y en Sanlúcar, el depósito tenía la esperanza de que llegara en breve algún camión.

En San Fernando, las reservas de gas butano estaban ayer agotadas. Los pedidos a la empresa suministradora de bombonas de Repsol se acumulaban desde horas tempranas y las botellas de Cepsa se agolpaban vacías en una de las gasolineras de la ciudad de esta compañía. "Esperamos que los camiones lleguen hoy", señalaban desde la empresa de distribución de Repsol sobre la posibilidad de solucionar el problema en la misma jornada. No había, sin embargo, rotundidad en la afirmación. Dependen de cómo marche el conflicto y de si algún transporte consigue llegar a su destino. En la gasolinera de Janer, que suministra Cepsa, esperaban que durante la tarde alguna cisterna llegara para llenar sus depósitos de gasolina. Apenas quedaban unos 600 litros de gasolina. La situación del gas era peor: "Las botellas están ahí vacías desde hace tres días. Muchos clientes se han acercado pero no hay nada. No sabemos cuándo podrán llegar", explicaba el dependiente.

Ayer, a las doce y media del mediodía, se vendió en Jerez la última bombona de butano puesta a la venta. El desabastecimiento se considera total después de que el stock de dicho gas se agotara, "en buena parte debido a la labor de acopio que han desarrollado muchos consumidores".

Las dos plantas que surten de butano a la provincia se ubican en Sevilla y en Algeciras. Desde que comenzó la huelga ni un solo trailer ha conseguido surtir a los depósitos ubicados en la ciudad, los cuales son regidos por Carbis, distribuidor exclusivo de Repsol para las localidades de Jerez, San José del Valle y La Barca de la Florida. "En estos momentos -aseguraron a este medio fuentes autorizadas de la compañía- sí hay un buen abasto de gas propano", combustible del que se surten restaurantes y grandes cocinas, caso de los hospitales o los comedores escolares. La esperanza de los distribuidores radica en estos momentos en que, al igual que se hizo con la gasolina, las escoltas policiales permitan el abastecimiento de los depósitos y que la flota, actualmente en garaje, vuelva a repartir su mercancías por las calles de Jerez. A este respecto, cabe destacar que nada menos que diecisiete vehículos se encuentran en el 'dique seco'. Como ejemplo de la escasez de este combustible en la provincia, destacar que "ayer a primera hora de la tarde vinieron hasta Jerez hasta vecinos de Chiclana buscando bombonas y tuvieron que irse con las manos vacías".

Desde uno de los almacenes de Repsol Butano en la Bahía de Cádiz se explicó ayer a este periódico que habían solicitado a la Subdelegación del Gobierno protección para que algún camión pudiera llegar a estos destinos y surtir de bombonas para el reparto. Desde la noche del pasado miércoles y hasta las ocho de la tarde de ayer, entre la Guardia Civil y la Policía Nacional se habían realizado 327 escoltas a otros tantos camiones de distinta índole en varios puntos de la provincia.

Los paros en el sector del transporte por carretera han dejado a buena parte de las gasolineras del los municipios del Campo de Gibraltar sin botellas de gas para consumo doméstico. Las que se reciben diariamente no son suficientes para cubrir la demanda existente. Se venden rápidamente y los niveles de venta han entrado en la misma espiral vivida con los carburantes a principios de la semana.

Los ciudadanos recurren con frecuencia a las estaciones de servicio para comprar el gas y, así, ahorrar unos céntimos sobre el precio que cobran por llevarlas hasta la puerta de casa.

La imagen de colas para llenar el depósito ha dado paso en las últimas horas a maleteros de vehículos abiertos y cargados de bombonas. En la calle, los repartidores también hacen su agosto. No tienen que agitar las botellas como es costumbre para que los clientes se asomen a la ventana. Asimismo, comunicar con las centralitas de las distribuidoras de Repsol y Cepsa es prácticamente imposible. "Me han llegado 60 bombonas y se han vendido en un momento", apostillaba un trabajador de una gasolinera.

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