La Isla sufre todavía los 'coletazos' de la huelga de los servicios de limpieza

  • Los vecinos se quejan ante la imagen de suciedad que ofrecen sus calles · Reclaman un baldeo más frecuente y en los solares se acumulan montañas de desperdicios

Hace un mes que finalizó la huelga de los servicios de limpieza y recogida de residuos. La imagen de bolsas y bolsas de basura acumuladas en las aceras, junto a los contenedores, que La Isla sufrió durante diez días desapareció de la vista hace semanas. Y sin embargo, la ciudad continúa resentida. El verano y el conflicto laboral de los empleados de la limpieza -ya por fin zanjado- han dado paso a una insatisfacción generalizada ante el aspecto que numerosas calles, barriadas y plazas presentan.

Los ciudadanos -como revelan continuas denuncias y quejas que llegan a este periódico- no están contentos con el aspecto que presentan sus calles y reclaman una mayor limpieza y una mayor efectividad y control de los servicios de la empresa adjudicataria de la faena.

Hay calles sucias, parques descuidados, contenedores rotos que no se reparan, barriadas que aseguran que no se baldea todo lo que se debiera, solares que acumulan desperdicios, que sus propietarios no cuidan debidamente y que son utilizados con frecuencia para arrojar escombros, electrodomésticos y muebles usados y basura.

Claro que no todo es achacable al Ayuntamiento ni a posibles deficiencias del servicio de limpieza. La imagen de suciedad que algunas calles ofrecen -con basuras depositadas fuera de horarios o con excrementos de mascotas que no se retiran- es en muchos casos resultado de la conducta incívica de los propios isleños.

La limpieza, en definitiva, sigue siendo un problema que La Isla no ha conseguido resolver del todo y que pide a gritos una solución definitiva para cambiar la imagen que ofrece la ciudad.

Las barriadas periféricas, aquellas más alejadas del centro, son las que más notan las carencias en materia de limpieza. Barrenderos que no se ven, basura que no se recoge a diario o un baldeo insuficiente son las quejas más frecuentes. La barriada Bazán, Camposoto y La Casería son algunas de las zonas en las que más se notan estas deficiencias.

En estas últimas, además, la existencia de solares abandonados o pendientes de construcción que presentan un lamentable aspecto contribuye a que la situación sea cada vez más difícil de soportar para los vecinos.

Es lo que ocurre en los terrenos que ocupaban la desaparecida Fábrica de San Carlos (FSC) y que aguardan su desarrollo residencial. El inmenso solar, al que cualquiera puede acceder sin problemas, es utilizado para prácticamente de todo. Desde pasear perros y arrojar basuras y escombros hasta como refugio de indigentes. La situación llega a tal extremo que la acumulación de pastos y basura ha provocado ya más de un incendio este verano. Los vecinos han denunciado el mal estado del recinto abandonado, propiedad de Sogescar, sociedad a la que pertenece el Ayuntamiento a través de la Empresa de Suelo Isleña.

Pero en La Casería -quizá por ser una de las zonas más alejadas- existen también otros solares, como el situado junto al Castillito, en la calle Batalla del Ebro, en el que también se acumulan basuras y desperdicios, además de varias casas deshabitadas en las que se refugian indigentes.

Pero ni siquiera las calles del centro escapan a estas carencias que revelan un simple paseo por el casco histórico. La suciedad que a diario se acumula en la plaza del Rey debido a las miles de palomas que la habitan -y eso a pesar del frecuente baldeo- origina las protestas y quejas de los padres cuyos hijos juegan allí. La fuente de la polémica estatua ecuestre del general Varela -que también se somete a una profunda limpieza con cierta periodicidad- ofrece igualmente una imagen lamentable, que dista mucho de la imagen del casco histórico que se persigue desde el Ayuntamiento. Y aquí sólo hay un problema: la acumulación de palomas.

Hay también solares en pleno centro -como el situado justo frente a la Iglesia de San Francisco- que a pesar de estar vallados acumulan una maleza impresionante.

Y en las calles peatonales más transitadas, como Rosario, la suciedad se aprecia de un vistazo en las lozas y esquinas, debajo de las papeleras y de los arriates decorativos.

La propia delegada municipal de Desarrollo Sostenible, Rosario Álvarez, reconoció ayer la existencia de quejas sobre los servicios de limpieza en algunas calles y barriadas. "Hacemos todo lo posible y controlamos a la concesionaria, la empresa Urbaser, para que cumpla todas las condiciones recogidas en la plica, estamos encima", aseguró.

Según Álvarez, el verano es un periodo en el que los ciudadanos notan más la necesidad de baldear las calles y en el que las posibles carencias del servicios se hacen más notorias y patentes.

Con todo, la concejala responsable de la limpieza animó a los isleños a reclamar y a presentar por escritos quejas sobre posibles deficiencias en materia de limpieza. "Desarrollo Sostenible se encargará seguro de estudiar cada una de ellas y de solucionar el problema -afirmó- además si hay una posible dejación de responsabilidades o se incumple la plica por parte de la concesionaria se adoptarán las medidas que correspondan".

La delegada, en este sentido, ha recordado que el problema que hace ahora un año surgió con la recogida de muebles, un servicio que se amplió tras las denuncias ciudadanas.

El presidente de la federación de asociaciones de vecinos Isla de León, Antonio Romero, coincidió con las reivindicaciones expresadas por numerosos vecinos de forma particular, si bien constató que 'oficialmente' no se ha formulado ninguna queja ni por parte de alguna asociación de vecinos ni por parte de la propia federación.

Por su parte, desde la oposición se ha reprochado al equipo de gobierno su incapcidad para activar un plan de choque efectivo para paliar las consecuencias de la huelga de los trabajadores de la limpieza. Según el concejal socialista Fernando León, La Isla, tras el conflicto laboral, precisaba de una actuación de mayor envergadura en materia de limpieza que no se dio. En este sentido, el edil del PSOE reclamó al Gobierno municipal responsabilidades a la hora de controlar si la adjudicataria del servicio cumple efectivamente con todas las tareas recogidas en la plica, como ocurre con el baldeo de las calles. "El equipo de gobierno está obligado a hacer cumplir la plica a la adjudicataria", apuntó el concejal, que señaló también que se desconoce si la adjudicataria cubre correctamente los puestos de trabajo durante las vacaciones de verano.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios