La Isla empuña el legado de Las Cortes de 1810 ante el desafío independentista

  • El vicepresidente de la Junta, Manuel Jiménez Barrios, pide "el abandono del referéndum ilegal que golpea al corazón de la democracia"

Comentarios 1

En un aniversario de Las Cortes de 1810 dedicado especialmente a los valores ciudadanos que hace 207 años empezaron a tomar forma en las primeras sesiones que los diputados llevaron a cabo en La Isla, las alusiones al conflicto catalán y al referéndum del 1 de octubre fueron inevitables. El contexto político se impuso en este acto institucional que la ciudad de San Fernando celebra cada 24 de Septiembre -fiesta local- para aprovechar como tribuna el simbólico escenario que brindaba el mismo Teatro en el que hace poco más de dos siglos se empezó a hablar por primera vez en España de soberanía nacional, de división de poderes, de la igualdad de los ciudadanos fuera cual fuese su condición social, de libertad de imprenta, de derechos y libertades políticas.

Desde allí, el vicepresidente de la Junta de Andalucía, Manuel Jiménez Barrios, fue categórico durante su intervención al reclamar al gobierno catalán "el abandono del referéndum ilegal cuya celebración apunta al corazón de la democracia" y "la vuelta a los cauces legales".

Ayer se recordó en el Teatro el activo papel de los diputados catalanes en 1810 "Nadie está atento a lo esencial, que no es la diferencia sino la desigualdad", dijo Cavada

"La igualdad de los españoles como principio moral y la preeminencia de la ley como principio rector deben ser los únicos límites al ejercicio de las libertades y disfrute de los derechos ciudadanos. Son las mejores garantías de una convivencia pacífica", afirmó poco después de asistir también al izado de la bandera nacional que tuvo lugar en la céntrica plaza de la Iglesia y que corrió a cargo de la Infantería de Marina, un acto "que hoy -con lo que está ocurriendo en Cataluña- tiene mucha importancia", señaló. "Cuando se hacen saltar por los aires las leyes que regulan nuestra convivencia saltan también por los aires nuestros derechos y las garantías ciudadanas frente a un poder arbitrario", advirtió.

El vicepresidente del gobierno andaluz, de esta forma, apeló a la "responsabilidad" del Estado, "que tiene la obligación de restablecer la ley, que ha saltado por los aires en la hermosa tierra catalana" con la convocatoria del referéndum por la independencia. "Es una obligación a la que está llamado para no traicionar las expectativas de este país en su conjunto", afirmó.

El conflicto catalán -dijo Jiménez Barrios en San Fernando- "nos compete a todos como parte de este país". Así, el vicepresidente de la Junta aludió a ese "largo periplo" que han recorrido los derechos y libertades en España desde la convocatoria de Cortes de 1810 que tuvo lugar en La Isla y emplazó a aprender de las lecciones que da la historia, "porque si algo nos ha enseñado la historia es que no hay democracia sin legalidad".

Los casi 40 años de democracia que disfruta España son clara muestra de la vigencia de la Constitución de 1978, según Jiménez Barrios. Los españoles -admitió- disfrutan de aquella democracia que soñaron los diputados de 1810, "una democracia que muchos pueden considerar imperfecta, pero eso debe ser un revulsivo para mejorarla y no para saltársela". De ahí que el vicepresidente del ejecutivo andaluz insistiera en reclamar la vigencia de la Carta Magna de 1978 como "un valioso instrumento de paz y convivencia".

También Cataluña centró buena parte del discurso -breve y conciso- que ayer pronunció en el Teatro de Las Cortes de San Fernando el filósofo y escritor Fernando Savater, que aplaudió que se recordara en esta ciudad gaditana "la implantación de las primeras Cortes democráticas de España en el momento histórico actual, cuando precisamente nuestra democracia sufre uno de los peores y más reaccionarios ataques de nuestra posguerra".

Savater recordó someramente los hechos históricos del 24 de Septiembre de 1810 sin pasar por alto el destacado papel que tuvieron los diputados catalanes llamados a Cortes -el segundo grupo más numeroso después de los gallegos- y recordando que, precisamente, fue un insigne catalán, Ramón Lázaro de Dou y Bassols, el primer presidente elegido por las Cortes en España.

"Era otra medida revolucionaria. Los diputados a reunirse no iban representando estamentos sino a la nación española. Y por nación entendían una entidad abstracta y colectiva, formada por el conjunto de los ciudadanos constituidos en cuerpo político", apuntó el filósofo y escritor, que aludió también a los trabajos del historiador isleño Juan Torrejón Chaves para recordar literalmente algunos de sus fragmentos: "Surgió entonces [de las Cortes de 1810] una nación soberana e indivisible, constituida por hombres libres e iguales en derechos, cuyo carácter esencial era el de ser ciudadanos, con independencia de todo lo demás: posición social, riqueza o lugar en que se habitara. La voluntad común se erigía así como superior a toda la voluntad particular o de grupo", citó. Y eso que se decía hace 207 años en La Isla "es exactamente lo mismo que hoy la mayoría de los españoles seguimos reivindicando".

La alcaldesa de San Fernando, Patricia Cavada, cerró el acto con unas palabras en las que de nuevo el conflicto catalán y el referéndum del 1 de octubre se hicieron presentes en el Teatro de Las Cortes. "La convivencia entre territorios, en democracia, es por definición un espacio para el debate y el conflicto político. Y con mucha dificultad lo supimos gestionar en la Transición, en la Constitución de 1978 y en los últimos Estatutos de Autonomía", apuntó, en la misma línea de los otros interlocutores que ayer tomaron parte en este acto institucional,

Cavada profundizó en el concepto de ciudadanía, que hoy -advirtió- se está utilizando como "un principio casi místico", para señalar que "bajo la manta de la ciudadanía y de su derecho a decidir, lo que intentan disimular, y que claramente pase desapercibido, es justamente la evidencia de que este país está hecho de desigualdades y de asimetrías y que éstas no son solo culturales, como pretenden que veamos, sino que son económicas y realmente insultantes".

"Mientras se debate sobre la diferencia y el derecho de la ciudadanía a decidir nadie está demasiado atento a lo que debería ser fundamental, que no es la diferencia sino la desigualdad", dijo la alcaldesa isleña en este 24-S. "El problema no es que los territorios sean diferentes. El problema es que sean desiguales".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios