La Isla afronta la prueba de fuego de las obras del tranvía

  • Crece el desconcierto entre los ciudadanos ante la colocación de las primeras vallas en la calle Real para la retirada del mobiliario urbano y el desvío de servicios

La calle Real empezó a ofrecer ayer la imagen de una ciudad inmersa en obras que durante año y medio tendrán que sufrir los isleños y, especialmente, los inquilinos del centro histórico. Las primeras vallas de obra que se colocaron a primera hora de la mañana para iniciar la retirada del mobiliario urbano -fase previa a las obras de reurbanización en la que se trabajará durante toda la semana- chocaron con el desconcierto de los peatones y conductores: para bien o para mal, la polémica y controvertida transformación de Real comenzaba a convertirse en una realidad. Y ni los partidarios ni los detractores del tranvía pueden escapar de la incertidumbre que reina entre la población ante la prueba de fuego que supondrá la semipeatonalización y la introducción de este nuevo medio de transporte metropolitano.

Obras Públicas, por otro lado, confirmó ayer que a partir del lunes, día 1 de septiembre, el tráfico rodado quedará restringido desde la confluencia de la calle Real con la plaza del Rey hasta la intersección con Manuel de Falla. La restricción -informó la Consejería- no afectará a los vehículos de residentes con plaza de garaje, servicios de emergencias y vehículos de carga y descarga, que dispondrán de un carril habilitado -de unos tres metros de ancho- para acceder a la calle Real y de un horario definido: de siete a diez de la mañana y de ocho de la tarde a diez.

Los residentes están haciendo llegar ya a la Oficina del Tranvía -ubicada en la misma calle Real- los datos de sus vehículos para que se les garantice el acceso a sus garajes, que se efectuará mediante un control de las matrículas de los vehículos. Obras Públicas anunció también ayer que en el caso de que los ciudadanos que disponen de una plaza de aparcamiento no pudieran entrar en sus garajes por los trabajos de semipeatonalización se habilitará un aparcamiento vigilado en el cajón de obra, aunque la Junta garantiza que esta situación no se dará nunca durante más de tres días. El tramo en obras siempre dispondrá además de pasos de peatones.

El corte de tráfico permitirá la circulación transversal de vehículos para garantizar la permeabilidad de la ciudad y evitar que quede dividida en dos. La mayoría de estas calles mantendrá el sentido actual, si bien algunas se verán modificadas, como es el caso de Manuel de Arriaga, en el que se prohibirá la circulación, o Almirante Faustino Ruiz, que quedará en un sólo sentido de circulación (hacia León Herrero) cuando se corte Real.

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