hermanamiento de algeciras y san fernando | acto solemne en el teatro florida

Hermanos en el Flamenco

  • Las dos islas celebran la amistad de Paco de Lucía y Camarón, dos genios que cambiaron la historia del arte jondo sin olvidar sus raíces

Los alcaldes, José Ignacio Landaluce, y Patricia Cavada, posan junto a sus tenientes de alcalde y los portavoces de los grupos municipales de Algeciras y San Fernando. Los alcaldes, José Ignacio Landaluce, y Patricia Cavada, posan junto a sus tenientes de alcalde y los portavoces de los grupos municipales de Algeciras y San Fernando.

Los alcaldes, José Ignacio Landaluce, y Patricia Cavada, posan junto a sus tenientes de alcalde y los portavoces de los grupos municipales de Algeciras y San Fernando. / erasmo fenoy

"Benditos sean los dos, el Señor se está pegando cada fiesta con ellos allá arriba...". Remedios Amaya extrajo las únicas risas de la noche para exaltar la amistad entre Paco de Lucía y Camarón, que más allá de la fusión de dos talentos descomunales, es en realidad la única responsable de que las ciudades que los vieron nacer se convirtieran ayer en hermanas en el flamenco.

Algeciras y San Fernando se hermanaron como lo estuvieron sus hijos más universales, cuando se conmemora el 25 aniversario de la muerte del mítico cantaor José Monje Cruz y quedan diez días para que una legión de devotos se acuerde de que hace 70 años nació en la calle San Francisco de la Bajadilla Francisco Sánchez Gómez. Y que ya convertidos en Camarón y Paco tejieron con una garganta mágica y unos dedos vertiginosos un lazo irrompible entre dos bahías, a las que tuvieron muy presentes en sus obras.

Algeciras y San Fernando celebraron su hermandad durante un acto solemne e institucional que sirvió para terminar de construir el puente entre dos islas, la de León y la Verde, que el gitano de San Fernando y el payo de Algeciras comenzaron a levantar cuando se conocieron, muy jóvenes, durante una fiesta en una finca de la familia Domecq en Jerez de la Frontera. Entre risas unieron la toná y el tono y entre risas, ayer, Remedios Amaya dio con la tecla: "El Señor se está pegando cada fiesta con ellos allá arriba". También brindó la gitana de Triana el momento más flamenco de la noche, cuando acompañada al toque por Antonio Sánchez, sobrino de Paco de Lucía, desdeñó el micrófono para culminar una bulería de pie sobre las tablas del Florida en honor de "los dos grandes monstruos", dos amigos "más puros que el viento" de los que sus paisanos no pueden sentirse más orgullosos.

Antes de que apareciera la cantaora se desarrolló un acto que es, en realidad, el partido de vuelta del que ya se llevó a cabo el pasado dos de junio en el Real Teatro de las Cortes de San Fernando. Los portavoces de los grupos municipales de las dos corporaciones se sentaron en torno a la mesa en la que los dos alcaldes y sus tenientes de alcalde presidieron el acto.

El violín de Daniel Valencia abrió la velada con una canción compuesta para la ocasión y titulada Hermanados. Así quedaron las dos ciudades después de que el teniente de alcalde de Algeciras, Jacinto Muñoz, leyera el acuerdo plenario tomado por unanimidad el 22 de enero de 2015 por el cual Algeciras aprobaba el hermamiento para celebrar la "extraordinariamente fecunda para la cultura" relación entre el cañailla y el especial, la inmensidad de la obra de ambos, la individual y la conjunta.

Tras la intervención de Muñoz tomó la palabra Pilar Pintor, concejala de Cultura de Algeciras, para glosar la figura de Paco de Lucía y sus lazos con Camarón.

A continuación, los alcaldes, José Ignacio Landaluce y Patricia Cavada, firmaron el acuerdo de hermanamiento. El primero entregó a la segunda las Llaves de la Ciudad y ambos descubrieron el pergamino conmemorativo del acto. Cavada habló entonces de la importancia de dos personas sin las que nada de esto hubiera sido posible: Juana Cruz Castro y Luzía Gomes Gonçalves, las dos mujeres que el 5 de diciembre de 1950 y el 21 de diciembre de 1947 dieron a luz a los hombres llamados a revolucionar el flamenco y hacerlo entrar por puertas que antes le estaban vetadas.

Para culminar la noche Daniel Valencia interpretó con su violín los himnos de Andalucía y España. Algecireños e isleños los escucharon de pie. Cuando salieron del teatro lo hicieron como hermanos. Aunque en realidad ya lo eran hace muchos años. Quizás, desde aquella bendita fiesta en Jerez.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios