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Expertos rastrean el escenario del crimen de Sanlúcar

  • Policía Científica del DEVI (Delitos Violentos) de Sevilla inspecciona la casa

Para lograr esclarecer sin dejar cabos sueltos el crimen de Sanlúcar, la muerte de Manuel Gil Palacios, de 55 años, que falleció desangrado en la bañera de su casa, en la calle Descalzas, tras recibir 68 puñaladas asestadas con un cuchillo de cocina y unas tijeras de cortar pescado, la Policía Nacional ha recurrido a expertos: Agentes del DEVI (Delitos Violentos), una unidad especial creada en el seno de la Policía Científica, a los que en los últimos tiempos se les ha apodado como los CSI nacionales, dado que trabajan de modo muy similar a los policías de la célebre serie televisiva.

Agentes de esta unidad con sede en Sevilla se desplazaron a finales de la semana pasada a Sanlúcar para realizar una nueva inspección en el domicilio de Manuel, en el número 16 de la calle Descalzas, lo que provocó el lógico revuelo entre el vecindario. Según relataron a este diario vecinos de la zona, tras rastrear la casa a conciencia, deteniéndose especialmente en el cuarto de baño (en cuya bañera vacía fue hallado el cadáver de Manuel), abandonaron la vivienda, que aún permanece cerrada bajo precinto judicial.

De momento, la única sospechosa de este extraño crimen sigue siendo la viuda de Manuel, Caridad, de 50 años, que fue detenida por la Policía y a la que la jueza dejó en libertad con cargos. Al parecer, ella era la única que estaba en la casa con Manuel. Y la que, según declaró, se fue de la casa a petición de su marido para a la vuelta hallarlo muerto, cosido a puñaladas. Ella sostiene que Manuel se suicidó.

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