retrato a dos caras

Eloisa Pereira, el abrazo del ratón

Eloisa PereiraEl abrazo del ratón Eloisa PereiraEl abrazo del ratón

Eloisa PereiraEl abrazo del ratón / manuel aragon pina

Eloisa Pereira recuerda que lo que más agradecí entonces "fueron los abrazos, encontrarme con gente que me escuchara, que me comprendiera en aquellos días. Para intentar curarlo estaban los médicos, pero nosotros necesitábamos cariño". Todavía a ella y a su marido, Jorge Puerto, les cuesta hablar de lo "de su Jorge". Se les fue en 2005 con tan solo ocho años.

Empresarios de éxito, propietarios de la quesería El Gazul, reconocen que su vida desde entonces no ha sido igual. Pero Eloisa está estos días especialmente contenta. Se le nota en los colores de la cara, que es donde se nota la felicidad de las personas. Se ha puesto un elegante chaleco para salir guapa en la foto, junto con sus ratones blancos, marrones y grises que "me han hecho sentirme útil en esta batalla en la que perdimos mucho".

Su historia "viral", un adjetivo que ahora gusta mucho en esto de las redes sociales y todas las puñetas de la vida en dos dimensiones, comenzó en el pasado mes de octubre. Los que le dieron los abrazos que necesitaba cuando lo de Jorge fueron los de la Asociación de Niños con Cáncer de Andalucía (Andex). La entidad se creó en 1985 por parte de la oncóloga Ana María Alvarez que se dio cuenta de los otros "destrozos" que causaba el cáncer, no sólo en el enfermo, sino en su entorno.

Eloisa siempre ha querido devolver, de alguna manera, el cariño que recibió "y ayudar a los que ahora tienen el problema que tuvimos nosotros. Queremos dar ánimos porque cada día se avanza más en las investigaciones contra el Cáncer y la esperanza de curarse o al menos de tener mejor calidad de vida aumentan".

Su "herramienta" la encontró en unos pequeños ratones que un día compró por casualidad en el Ikea para decorar el despacho de la queseria. Elo, como la conocen sus amigas, se dio cuenta de que los pequeños ratoncitos, que apenas tienen el tamaño de un puño, gustaban a los niños. "Los regalábamos porque nos los pedían". Pero un día le comentó a Jorge que podía hacer algo más por "Andex" que vender papeletas en Navidad para lograr fondos para la entidad. Así que compraron 100 ratones en la tienda, todos blancos y los vendieron en una feria que tuvo lugar en Alcalá. Los pusieron a dos euros y su sorpresa fue que en tres horas los ratones se agotaron.

Elo pensó en comprar más ratones y ya, en poco más de dos meses, ha comprado más de 9000, prácticamente todos los que han llegado a Ikea Jerez donde le cobran cada uno a 99 céntimos, sin rebajarle nada…las cosas de la república de tu casa. El euro y un céntimo de beneficios de cada venta va íntegramente a Andex.

Tras volver de la feria compraron más ratones y los pusieron a la venta en el despacho de la quesería en el polígono de La Palmosa. Su sorpresa fue que la gente no sólo iba a comprarlos allí, sino que empezaron a llegarle "pedidos" de gente de Alcalá que, al enterarse de lo que estábamos haciendo, quería colaborar y compraban varios para luego dárselos a sus familiares o a los amigos".

Eloisa destaca que "para nosotros ha sido especialmente bonita la colaboración del colegio Jesús María y José de Alcalá, El Beateiro, como lo conoce todo el mundo, porque allí estuvo estudiando Jorge. Profesores y alumnos se han volcado en la compra de los ratones y no paran de divulgar la iniciativa personalmente o a través de las redes sociales. El Ayuntamiento de Alcalá también ha comprado 300 para repartirlos en las cabalgata de Reyes y hasta han recibido un premio por su iniciativa en Vejer donde la Asociación Cultural de Fútbol le otorgó una distinción en el partido que hicieron a beneficio de Andex.

La campaña de los ratones se prolongará hasta el 7 de enero. Hasta entonces estarán a la venta en la quesería y "mientras que tengamos existencias los estaremos vendiendo. No sólo por lo que vamos a recaudar sino porque esto está sirviendo para divulgar la existencia de la asociación y su labor" explica Elo que no para, mientras habla, de colocarle a cada ratón una pequeña etiqueta con el logotipo de Andex y el de su quesería. "Ya estamos pensando en el año que viene, en hacer algo con unas cabritas de peluche. Quiero abrazar de esta manera a los que tantos abrazos me dieron cuando me hizo falta".

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