Comienza el curso escolar con el colegio Reggio libre de amianto

  • Las obras en el centro no han finalizado completamente y los escolares convivirán con ellas hasta el 20 de noviembre

Casi 4.000 escolares de Puerto Real (1.186 de Educación Infantil de segundo ciclo y 2.779 de Educación Primaria) arrancaron ayer el año académico en los nueve centros públicos y concertados de la localidad, así como en las dos escuelas infantiles. Fue en una jornada sin incidentes destacables en la que el foco de atención se fijaba en el colegio Reggio que abría sus puertas libre de amianto.

A las diez de la mañana se abrían las puertas en un centro renovado en el que, a diferencia de lo que ocurría el pasado año, todos los alumnos acudían a clase con la habitual ilusión del primer día del curso. Los trabajos realizados durante el verano para eliminar los techos de fibrocemento acabaron con las protestas de loa padres que el pasado septiembre iniciaron una huelga que retrasó el inicio del curso hasta que el Ayuntamiento acabó realizando una obra de urgencia para encapsular los techos. Ayer todo fue diferente, en las pitas deportivas los pequeños formaron fila junto a sus tutores para acudir a sus aulas, también reformadas durante el verano, y comenzar una jornada de presentaciones.

No obstante, los alumnos deberán convivir, al menos hasta el 20 de noviembre, con las obras que se realizan en los patios del colegio que aún no se han finalizado. Tampoco podrán disfrutar hasta entonces del salón de actos del colegio. "Ya hemos acordado con la dirección de obra que los trabajos más ruidosos se van a realizar por la tarde para que la obra no interfiera en el normal desarrollo de las clases", explicó ayer la directora del colegio Reggio, Cristina Rey, a este periódico. Los patios han sido debidamente vallados para impedir que los pequeños accedan a la zona de trabajo.

También con una obra en funcionamiento, en este caso ejecutada por el Ayuntamiento de Puerto real, comenzó el curso ayer en el colegio Río San Pedro. En este caso la zona también ha sido vallada y no impedirá el normal desarrollo de las clases.

En otros centros como el Reyes Católicos el profesorado tuvo que emplearse a fondo para cubrir las tres plazas de docentes que causaron bajas y que ayer aún no se habían sustituido. También en el Reggio estaban a la espera de una incorporación.

En el resto de centros la normalidad fue la tónica general. En el colegio María Auxiliadora recibieron a los alumnos con música, globos y una pequeña fiesta de bienvenida tras las vacaciones de verano, que ayer se acabaron oficialmente. Fue en una mañana en la que la ilusión de quienes se reencontraban con sus amigos se mezclaba con los llantos de quienes, por primera vez, se separaban de sus padres para iniciar el período de adaptación de su primera etapa educativa.

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