Cádiz ya reza ante la Blanca Paloma

  • Todas las hermandades rocieras de la provincia, salvo la de Jerez, llegaron ayer a la aldea almonteña tras un sufrido peregrinar por el Coto de Doñana y a la espera de presentarse hoy ante la matriz

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Con un emocionado viva a los carreteros y a los peregrinos de la hermandad, unido a otro dedicado a la Madre de Dios, todos en la voz del hermano mayor, Manuel Montaño, la hermandad de Cádiz finalizaba su camino hacia la aldea almonteña y el Simpecado quedaba colocado en su Capilla en la casa de hermandad, de donde volverá a salir esta tarde para presentarse ante la hermandad matriz en la puerta mayor del santuario de la Virgen del Rocío, lo que realizarán a partir de las doce del mediodía las 106 filiales, ente ellas las diez de la provincia de Cádiz, por rigurosos orden de antigüedad.

Eran las cinco y media de la tarde cuando los romeros de Cádiz llegaban a su casa en la aldea, donde ya eran numerosos los hermanos que esperaban la llegada del Simpecado, mezclándose alegría y llanto por estar un año más junto a la Señora y por el recuerdo, sentido e ineludible, de los que ya están con Ella en las marismas azules.

La hermandad de Cádiz pasó la última noche en el parque nacional de Doñana en la zona conocida como Guaperal, a siete kilómetros de la salida del coto, al igual que las de Puerto Real, La Línea, Arcos y Chiclana. Allí se desplazó su director espiritual y párroco de San José, Óscar González Esparragosa, para celebrar con los romeros la Eucaristia, y también allí se celebraron los bautizos, entre ellos el del propio sacerdote, al que apadrinó el  vicehermano mayor, Carlos Mariscal, recibiendo domo sobrenombre el de “Hijo de la Pastora”.

Luego emprendieron el camino hacia Manecorro, la salida del parque hacia la aldea de El Rocío, donde la hermandad de La Línea, junto con Chiclana, fue la primera en salir, sobre las dos y media de la tarde, precedido el Simpecado de la primera de numerosos caballistas. Una hora después salía Puerto Real, y luego Arcos, con la carreta del Simpecado arreglada después del incidente del miércoles y mientras que la hermana herida se recupera sin novedad en el Hospital de Huelva.

A las cinco de la tarde la comitiva de los romeros de la capital llegaba al cruce de las Tinajas y ya en el interior de la aldea detenía su Simpecado ante las casas de hermandad de Pozuelo de Alarcón, San Fernando y Valencia, las tres en la calle Baltasar Tercero, donde se reprodujeron los vivas a las cuatro hermandades y a la Virgen del Rocío, entre aplausos y repique de campanas,  aparte del intercambio de abrazos entre los respectivos hermanos mayores de cada una de ellas.

La comitiva, precedida por el banderín de camino, llegó luego a la plaza mayor,  muy cerca de  la casa de hermandad, en la calle del Cohetero, siendo recibido el Simpecado con un prolongado aplauso de los presentes en la misma, entre ellos la teniente de alcalde Mercedes Colombo, mientras que repicaba la campana y los piteros tocaban la salve rociera.

Chavi Gutiérrez, alcalde de carreta, dirigió luego la maniobra para que la carreta del Simpecado, con los Porras al frente de los mulos, entrara en su capilla, entonándose finalmente la salve de la hermandad de Cádiz.

Pese al cansancio, los romeros, después de una ducha reparadora, optaron unos por reunirse en alegre convivencia en la casa de hermandad, mientras otros visitaban a amigos de otras hermandades o alojados en casas particulares, tras haber acudido antes al santuario para postrarse ante la Reina de las Marismas y ofrendarle unas velas por los que no han podido venir a verla.

La única nota triste en lo referente a la hermandad de Cádiz fue el fallecimiento repentino de la madre de Pedro Ventosa, anterior relaciones públicas de la hermandad, que a la salida del coto recibió la desagradable noticia y emprendió el camino hacia Cádiz.

Hoy, además de la presentación ante la hermandad matriz, se celebrará a las doce de la noche el llamado rosario de Almonte y mañana, a las diez, en el Real, el obispo de Huelva, José Vilaplana Blasco, concelebrará la Eucaristía con los capellanes de todas las hermandades, que también estarán representadas en la misma con sus simpecados e insignias, cantando el coro de la hermandad del Rocío de Triana.

A las ocho de la tarde tendrá lugar en el santuario la misa de tamborileros, carreteros y coheteros y  las doce de la noche se celebrará el rosario desde la plaza de Doñana, en el que participarán todas las hermandades filiales, que recorrerá diversas calles de la aldea.

Luego llegará la ansiosa espera hasta que ya en la madrugada del Lunes de Pentecostés se produzca la salida en procesión de la venerada imagen de la Virgen del Rocío a hombros de los almonteños.

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