"Cádiz está en las quinielas"

  • La provincia figura como punto caliente de amenaza yihadista para servicios de inteligencia

  • Expertos dudan de un ataque, pero sí la consideran estratégica

Refuerzo policial en Cádiz tras el atentado de noviembre de 2015 en París. Refuerzo policial en Cádiz tras el atentado de noviembre de 2015 en París.

Refuerzo policial en Cádiz tras el atentado de noviembre de 2015 en París. / julio gonzález

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Tras el atentado en París en enero de 2015 a la revista satírica Charlie Hebdo, se filtró un documento en el que se subrayaba que la presencia de la Base Naval de Rota convertía a la provincia de Cádiz, tras la ciudad de Barcelona, como la segunda más expuesta a los objetivos de un presunto ataque terrorista. Esto se propagó por los medios de comunicación y, rápidamente, la Policía quiso explicar, reduciendo el alarmismo, que la provincia no tenía ni más ni menos posibilidades de sufrir atentados que otros puntos de España.

Esto es así y no es así. Según expertos en Seguridad, en el acuerdo sobre el escudo de misiles entre Estados Unidos y España existe un apartado en el que en un lenguaje de circunloquios se da carta libre a los servicios de inteligencia americanos, es decir, la CIA, para operar con cierta libertad en la zona. A partir de los ataques del 11-S de 2001, Estados Unidos financió escáners al puerto de Algeciras para que 'las latas' con destino a Estados Unidos pudieran ser inspeccionadas "en previsión de la introducción de armas químicas o nucleares. La provincia de Cádiz siempre está muy presente para los servicios de inteligencia cuando estamos hablando de terrorismo yihadista".

Otra cosa es que la provincia esté en la diana. Antonio Díaz Fernández, uno de los grandes expertos en servicios de inteligencia en España, subdirector de la Cátedra de Seguridad Pública e Inteligencia de la Universidad de Cádiz y que ha publicado varios libros sobre la materia, reconoce que "Cádiz siempre está en las quinielas, pero, sinceramente, pienso que es más factible que suframos un atentado en Italia que en España y que, en caso de ser Andalucía, hay objetivos más golosos como Sevilla o Málaga o Córdoba que Cádiz. Este terrorismo se alimenta del simbolismo y Cádiz no es muy conocida fuera ni existe posibilidad de que haya víctimas de muchas nacionalidades, que es algo que le interesa especialmente a los terroristas".

El potencial simbólico de Al-Andalus, presente primero en el discurso de AlQaeda y ahora en las peroratas del ISIS, se centraría en monumentos que recordaran el pasado glorioso que ellos se han construido en España. En ese sentido, y así lo han pensado siempre los servicios de inteligencia, la mezquita de Córdoba o la Alhambra tendrían ese contenido. En Cádiz no existe nada de esto y el impacto tendría que ver más con el movimiento de cruceros que con la ciudad en sí, aunque no se ve probable. Los cruceros sí cumplen ese contenido multinacional y globalizador que persigue la filosofía del terror englobada bajo la marca global ISIS.

Pese a ello, Díaz Fernández sí que reconoce que el gran factor de riesgo de la provincia se encuentra en que en su suelo hay una base militar americana, "aunque creo que sería de niñatos lanzarse con un coche con explosivos contra la puerta de la Base. El plan no tendría ninguna posibilidad de llevarse a cabo".

En su día se situó a Cádiz como foco por las referencias realizadas en 2006 por uno de los lugartenientes de Abu Musab Al Zarqaui, hombre fuerte de la hoy debilitada AlQaeda, sobre un posible plan de ataque con armas químicas a la Base de Rota. Pero aquella amenaza propagandística se produjo después del desmantelamiento del conocido como Comando Dixan, una supuesta célula yihadista que, según los jueces, no era tal. Aquella operación resultó un tremendo bluf que había seguido a la paranoia generada y el shock del atentado de Atocha.

Las medidas tomadas la pasada semana en Cádiz y Algeciras y ayer en Jerez forman parte de un protocolo que se está trasladando a todas las juntas de seguridad de las grandes ciudades. "Está bien instalar maceteros y bolardos y que exista buena coordinación con las policías locales. Todo eso es necesario, pero si el terrorismo nos vuelve a golpear supongo que será de una manera totalmente distinta y decir si puede ser en un sitio o en otro es jugar a la pura especulación", apunta una fuente policial presente en estas reuniones.

El profesor Díaz Fernández, en cualquier caso, ve un abismo en riesgos de radicalización en una provincia como la de Cádiz y los riesgos existentes en Cataluña. El experto en servicios de inteligencia, que ha vivido varios años en Barcelona, rememora que "la política de Pujol de atraer a una inmigración de habla no española para que tuvieran como idioma de referencia de llegada el catalán ha resultado ser un foco de contagio fundamentalista, ya que son comunidades que por las barreras idiomáticas no se ha acabado de integrar como han hecho en otras partes de España. Si en París o Amsterdam ese problema les llegó sobrevenido,en Cataluña, de algún modo y sin pretenderlo, se lo buscaron ellos".

Esto no quita que en la provincia no existan focos de radicalización. "La cercanía de Ceuta, donde hay lugares en el que el Estado sencillamente no está y se sabe perfectamente que el riesgo existe, convierte a Cádiz en un punto caliente, pero mucho más visto como un lugar de paso que como un objetivo", explica Díaz.

Así lo confirman fuentes de seguridad del Campo de Gibraltar, que este año habían redoblado la colaboración con la gendarmería marroquí en la Operación Paso del Estrecho. Hay agentes marroquíes en el Campo de Gibraltar y agentes españoles en Tánger y Rabat y, aunque siguen lamentando falta de medios, están razonablemente satisfechos con la información que se obtiene.

Sobre la tarea de los imanes y los posibles mensajes que pudieran ser sospechosos, de momento existe cierta tranquilidad. En la provincia hay diez mezquitas, seis de ellas en el Campo de Gibraltar, donde existiría un mayor temor a priori, pero absolutamente nada hace dudar de que estos lugares sean otra cosa que lugares de culto. El reino de Marruecos pidió ayer al Gobierno español un mayor control sobre los imanes. Para estas fuentes consultadas en el Campo de Gibraltar, "si existe riesgo en la provincia, desde luego no está en los imanes".

Aunque las fuentes policiales no lo dicen, existe un férreo control sobre lo que sucede en las mezquitas de la provincia, lo que no es muy difícil debido a que son pocas. "Pero no seamos ingenuos. Que dos hermanos se vuelvan majaras viendo vídeos y jugando a la play station y decidan convertirse en muyahidines y hagan una barbaridad es algo incontrolable. Este nuevo terrorismo es imprevisible porque no actúa teniendo que seguir una planificación muy elaborada y ni siquiera muy ideologizada. Ni siquiera tienen que ser demasiado religiosos", apuntan. En ese sentido, cuando se hace la pregunta sobre Cádiz como objetivo, se encogen de hombros: "Cádiz o cualquier sitio".

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